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Lo que parecía una tarde tranquila para los residentes de Cape Coral, en Florida, se convirtió en una escena digna de una comedia absurda, o de una alerta vecinal, cuando un pato atacó a varios habitantes, dejando incluso a una persona herida y requiriendo atención médica.
El responsable del caos es un pato de Moscovia, una especie que, aunque no es nativa de Estados Unidos, se ha multiplicado en varias zonas del estado. Según el Servicio de Pesca y Vida Silvestre, estos animales no solo son invasores, sino que pueden ser agresivos, dañar propiedades y transmitir enfermedades.
Uno de los afectados fue James Sepúlveda, quien vive en el vecindario desde 1998. Relató a medios locales que, mientras disfrutaba del atardecer en su porche, sintió de pronto un fuerte pinchazo en la mano. El agresor no era un perro ni un mapache, sino que era el pato.
“Tenía los ojos cerrados, y de repente sentí un pinchazo en la mano… y me estaba sangrando”, contó Sepúlveda mientras mostraba su herida a las cámaras de WFTX. La mordida fue tan fuerte que debió recibir atención médica.
Otro vecino, Richard Guy, también fue víctima del pato territorial. “Me levanté e hice algunos ruidos, pensando que eso lo espantaría. Pero lo siguiente que supe fue que extendió las alas como si fuera a atacarme”, narró sorprendido.
Una especie fuera de control
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Los patos de Moscovia han proliferado en zonas urbanas de Florida, incluyendo Orlando, donde existe una de las mayores poblaciones. Las autoridades ambientales ya han emitido órdenes de control que permiten retirar o sacrificar humanamente a estos animales, así como intervenir sus nidos y huevos cuando están fuera de su hábitat natural.
“Están dañando a las personas. Deberían deshacerse de ellos”, reclamó Sepúlveda, quien aún no se recupera del susto… ni de la mordida.
El caso ha causado revuelo en redes sociales, donde las reacciones van desde memes humorísticos hasta reclamos a las autoridades. Para muchos, lo que comenzó como una anécdota graciosa ya se ha convertido en una amenaza real para la tranquilidad de la comunidad.
En un estado acostumbrado a convivir con caimanes y mapaches, pocos pensaron que el nuevo “enemigo público número uno” sería un pato con mal carácter.
Sin embargo, a más de 200 kilómetros al este, Miami enfrenta su propio caos avícola, pero en forma de gallos, gallinas y pollitos salvajes que deambulan libremente por barrios como La Pequeña Habana, Wynwood y el downtown.
Esta peculiar escena, heredada de una tradición entre migrantes latinoamericanos, en especial cubanos, de criar aves de corral en patios traseros, ha evolucionado en un fenómeno urbano donde las aves se han apropiado de jardines, aceras e incluso instalaciones públicas.
Algunos vecinos las consideran parte del paisaje y símbolo de identidad cultural. No en vano, desde 2002, gallos coloridos adornan la Calle Ocho como íconos de la cubanía en Miami. Sin embargo, otros residentes expresan molestias por el ruido, la suciedad y posibles problemas de salubridad.
“El canto de los gallos a las cinco de la mañana puede ser pintoresco... o una pesadilla, dependiendo de a quién le preguntes”, dice entre risas una residente de Wynwood.
Preguntas frecuentes sobre el pato de Moscovia en Florida
¿Por qué son peligrosos los patos de Moscovia en Florida?
Los patos de Moscovia son considerados invasores en Florida y pueden ser agresivos, dañar propiedades y transmitir enfermedades. Su proliferación en áreas urbanas ha llevado a incidentes como el ataque a residentes en Cape Coral.
¿Qué medidas se están tomando para controlar la población de patos de Moscovia?
Las autoridades ambientales han emitido órdenes de control que permiten retirar o sacrificar humanamente a estos animales, así como intervenir sus nidos y huevos cuando están fuera de su hábitat natural.
¿Cómo reaccionó la comunidad al ataque del pato en Cape Coral?
El ataque del pato de Moscovia causó revuelo en redes sociales, generando desde memes humorísticos hasta llamados de atención a las autoridades. Para muchos, la situación ha pasado de ser una anécdota graciosa a una amenaza real para la comunidad.
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