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Daibelis Veloz López, una joven madre de 26 años, sobrevivió a un parto complicado, múltiples intervenciones quirúrgicas y un sangramiento incontrolable que la mantuvo al borde de la muerte durante semanas en el hospital provincial Abel Santamaría, en Pinar del Río.
Hoy, está en casa, convaleciente, pero acompañada por sus dos hijos gemelos, Dairon y Darío, por quienes luchó sin rendirse, según relató el periódico Guerrillero, que recogió su historia.
Desde octubre, cuando ingresó al hospital por su embarazo gemelar, comenzó una travesía marcada por la incertidumbre.
Una intervención quirúrgica urgente a las 20 semanas de gestación fue solo el inicio de una cadena de complicaciones, incluyendo una preeclampsia y un sangramiento persistente que obligó a múltiples operaciones y tratamientos extremos para intentar salvar su vida.
Apenas tres días después de recibir el alta con sus bebés en brazos, Veloz sufrió una hemorragia masiva en su casa, en la comunidad de Loma del Ganso, que la devolvió de urgencia al hospital.
“Solo recuerdo a mi esposo gritándome que no cerrara los ojos”, narró.
En los días siguientes, su estado empeoró y fue sometida a numerosas cirugías, con pérdida continua de sangre.
Durante más de tres meses, Veloz dependió de transfusiones, hasta 21 diarias, intervenciones de emergencia y el apoyo de familiares, amigos y personas anónimas que donaron sangre.
Aún sin diagnóstico certero, se sospecha una condición grave que afecta la coagulación, pero que no podrá confirmarse hasta dentro de varios meses.
El equipo médico que la atendió tomó decisiones difíciles, aplicó tratamientos innovadores, consultó especialistas y compartió literatura médica para intentar controlar el sangrado.
Aunque estuvo consciente la mayor parte del tiempo, Veloz no perdió la fe, aunque sí el aliento en más de una ocasión.
“Yo lloraba pensando que no volvería a ver a mis jimaguas”, dijo, visiblemente conmovida.
Hoy, continúa su recuperación en casa, con una herida que tardará al menos seis meses en cerrar.
No puede cargar aún a sus bebés, pero está rodeada de su familia y agradecida con quienes la acompañaron en este difícil camino.
La historia de Veloz es un testimonio de resistencia, apoyo familiar y amor de madre, que deja claro que a veces, la vida se gana minuto a minuto.
El periodista oficialista Lázaro Manuel Alonso publicó un mensaje en Facebook elogiando la fortaleza de Daibelis y del equipo médico que la atendió.
“La fuerza de Daibelis es impresionante. Y también la de quienes la han atendido. Mucha vida para ti, prima querida”, escribió, sumándose a las muestras de apoyo y admiración por la joven madre que logró sobrevivir a una de las experiencias más extremas de su vida.
Las historias de nacimientos complicados en Cuba revelan no solo la fragilidad del sistema de salud, sino también la fuerza de madres, familias y personal médico ante situaciones críticas.
En Sancti Spíritus, dos gemelas lograron sobrevivir tras nacer con apenas 28 semanas de gestación y un peso inferior al kilogramo. La atención intensiva durante semanas fue determinante para que ambas pequeñas lograran superar un pronóstico reservado.
De igual forma, en La Habana, una madre enfrentó el difícil reto de traer al mundo a su hijo con tan solo 29 semanas de embarazo. La urgencia del parto prematuro obligó a una respuesta médica inmediata.
Aunque ambos corrieron grave peligro, tanto la madre como el bebé superaron los riesgos iniciales y evolucionaron favorablemente tras recibir tratamiento especializado.
Otra historia esperanzadora ocurrió en Cienfuegos, donde un bebé recién nacido fue sometido a una cirugía de urgencia pocas horas después de nacer, debido a una obstrucción intestinal severa.
El procedimiento fue exitoso y marcó una diferencia vital en su recuperación, evitando posibles complicaciones irreversibles.
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