Lo que comenzó como una historia de cooperación histórica entre el presidente Donald Trump y el magnate Elon Musk ha derivado en un enfrentamiento público sin precedentes entre ambos. En apenas una semana, pasaron de los elogios mutuos a las recriminaciones, con declaraciones cruzadas, críticas demoledoras y amenazas veladas de acción política.
La escalada comenzó luego de que Musk abandonara su cargo como jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), una polémica oficina creada por Trump para reducir el gasto público y reformar la burocracia estatal.
Aunque la salida fue presentada como el fin de un contrato temporal, y en la ceremonia oficial Trump elogió la labor de Musk como “un cambio colosal”, las tensiones emergieron rápidamente.
El detonante fue el nuevo proyecto presupuestario impulsado por Trump y aprobado por la Cámara de Representantes, que Musk calificó como una “abominación repugnante”.
“Vergüenza debería darles a los que votaron a favor: saben que hicieron mal. Lo saben”, escribió Musk en su cuenta de X (antes Twitter), dejando atrás toda mesura.
Críticas al “Gran y hermoso proyecto de ley”
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Elon Musk, quien aseguró haber ahorrado al gobierno federal 175,000 millones de dólares durante su paso por DOGE, denunció que la propuesta fiscal de Trump, apodada por este como el Big Beautiful Bill, socava completamente los avances logrados por su equipo.
“Este proyecto de ley masivo y escandaloso, repleto de gastos superfluos, aumenta el déficit y representa una traición a los principios de eficiencia y responsabilidad fiscal que promovimos”, afirmó.
Según el magnate, el plan podría aumentar el déficit presupuestario a 2,5 billones de dólares, y los cálculos de entidades independientes no son más optimistas: el Penn Wharton Budget Model proyecta un impacto de 2,8 billones, y un estudio del Budget Lab de Yale estima que el costo total a largo plazo podría ascender a 23,7 billones, elevando la deuda al 200% del PIB para 2055.
Trump contraataca: “¡Se volvió loco!”
La respuesta de Trump llegó a través de Truth Social, su red social, donde el mandatario arremetió con virulencia. “Elon estaba ‘agotándose’, le pedí que se fuera, le quité su Mandato de Vehículos Eléctricos […] ¡y simplemente se volvió LOCO!”

En otro mensaje, atacó directamente los contratos públicos de las empresas de Musk. “La manera más fácil de ahorrar miles de millones es cancelar los subsidios y contratos gubernamentales de Elon. ¡Siempre me sorprendió que Biden no lo hiciera!”.
Estas declaraciones marcan el final del que fue uno de los vínculos más insólitos entre la política y el mundo tecnológico en Estados Unidos.
La disputa escaló aún más cuando Elon Musk respondió públicamente a las acusaciones de Trump. En su cuenta oficial en X, el empresario citó el mensaje del presidente y replicó con contundencia: “Qué mentira tan obvia. Qué triste”.
El comentario, acompañado de una captura del comentario de Trump donde lo acusaba de haber perdido la cordura, marca una ruptura total entre ambos, ahora trasladada al escenario digital ante millones de usuarios.
Trump amenaza con cortar todos los contratos
La agencia EFE confirmó que Donald Trump ha amenazado con cancelar todos los contratos gubernamentales con Elon Musk, tras la disputa por el plan fiscal. Esto podría afectar directamente a SpaceX, Tesla y otras empresas vinculadas a programas federales.
“Donald Trump amenaza con cortar los contratos gubernamentales con Elon Musk tras la disputa desencadenada entre ambos por el plan fiscal”, informó EFE a través de su cuenta oficial en X.
La medida, de concretarse, tendría consecuencias multimillonarias y abriría un nuevo frente legal y económico.
Por su parte, el empresario dejó entrever que podría utilizar su fortuna para apoyar a candidatos que enfrenten a los republicanos que respaldaron la ley, rompiendo así su alianza con el trumpismo.
“En noviembre del año que viene, despediremos a todos los políticos que traicionaron al pueblo estadounidense”, advirtió Musk.
El multimillonario aportó al menos 250 millones de dólares a la campaña de Trump en 2024, pero aseguró ahora que su implicación futura dependerá de la defensa de principios económicos sólidos, no de lealtades partidistas.
¿El fin del “idilio Musk-Trump”?
La relación, que parecía sólida tras la ceremonia del 30 de mayo donde Trump entregó a Musk una llave simbólica y lo llamó “genio innovador”, ha entrado en una fase de abierta confrontación.
Aunque Musk insistió en que seguiría como “asesor informal”, sus palabras y acciones recientes reflejan un quiebre profundo. Incluso se especula que la Casa Blanca habría retirado discretamente la nominación de Jared Isaacman, cercano a Musk, como director de la NASA como represalia anticipada.
Desde la presidencia, la vocera Karoline Leavitt intentó minimizar el conflicto:
“El presidente ya sabe cuál es la postura de Elon Musk sobre este proyecto de ley. Eso no cambia la opinión del presidente”.
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