Sandro Castro, nieto del fallecido dictador Fidel Castro, vuelve a ser centro de polémica en redes sociales tras una reacción que muchos interpretan como una indirecta al gobernante Miguel Díaz-Canel.
En un video publicado la semana pasada en su cuenta de Instagram, Sandro aparece interpretando a su personaje “Vampirach”, bañándose en un río y bebiendo cerveza. En los comentarios, una usuaria le escribió: “¿Cuándo le vas a hacer un video al Sin Gach puesto a dedach?”.

Se trataba de una evidente burla al gobernante cubano y el Vampirach le dio “me gusta” al mensaje. Ese gesto no es común en sus redes sociales, donde evita reaccionar a comentarios políticos o provocadores. La misma usuaria añadió luego: “Este es más gusano que nosotros”, desatando aún más reacciones.
El simple "like" ha sido interpretado por muchos seguidores como una muestra de desaprobación al mandatario, o como una señal de simpatía con las críticas a Díaz-Canel.
No faltaron quienes aprovecharon para expresar abiertamente su deseo de ver a Sandro en la presidencia cubana, un mensaje que se reitera en cada una de sus publicaciones.
"Queremos a Sandro presidente de Cuba"; "Estoy segura que si fuera nuestro presidente nos darían Cristach por la libreta"; "Así la Cristach será la base de todo y no la limonada"; y "Sandro presidente, para que mantenga esa luz y ese caldero lleno", son algunos de los comentarios.
Sandro "se está metiendo con el mono"
Sandro Castro ha comenzado a introducir en sus videos, sutilmente, mensajes de crítica social. El que publicó este viernes está dedicado a los apagones.
El nieto mediático aparece en un ritual vampírico, cervecero, con un caldero vacío en la cabeza y con unas velas encendidas con las que intenta iluminar el alma de unos niños. El breve audiovisual termina en un juego infantil, en el portal de una casa cubana, con una madre que los persigue a escobazos en medio de la oscuridad, entre risas.
Hace poco dedicó uno de sus videos a criticar a ETECSA. Se propuso emborracharla, "para ver si se pone loca y empieza a regalar datos”, porque "no está tomando la bebida correctach". Esas fueron sus palabras sobre el tarifazo.
Sandro Castro se mueve entre el humor absurdo y el performance. Algunos cubanos lo consideran un “payaso” y cuestionan las publicaciones sobre él en los medios, por considerar que se le está dando visibilidad a quien “no representa los intereses del pueblo”.
Sin embargo, la constante broma en redes sobre la posibilidad de que sea "el presidente" revela el grado de apatía que sienten los cubanos por la cúpula oficial. Los internautas alertan al régimen: el nieto de Fidel con sus videos delirantes ya “tiene más pueblo que Díaz-Canel”.
Archivado en: