Más de 5 mil niños y una cifra no especificada de pacientes oncológicos se quedan sin la leche que el gobierno les debería dispensar en Matanzas.
Así lo reconoció la prensa oficialista local en un artículo donde habla del intento de los dirigentes partidistas provinciales de revitalizar la industria ganadera.
Durante un encuentro con el primer secretario del Partido Comunista en Matanzas Mario Sabines Lorenzo, los ganaderos se quejaron de que padecen la escasez de combustible y de fluido eléctrico en una actividad que demanda insumos indispensables como el agua bombeada.
Asimismo, se quejaron de “los factores subjetivos” que inciden en el decrecimiento en la producción de leche y carne vacuna: el hurto y sacrificio de ganado vacuno, al que calificaron de “fenómeno devastador e inquietante”, así como el mal manejo de la masa ganadera.
Además, criticaron a los productores privados, quienes cuenta con el mayor número de cabezas en la provincia, por tener reticencias a aplicar la inseminación artificial.
En la reunión, llamaron a “contener el avance del marabú y recuperar áreas cultivables con la reincorporación de variedades pastos y forrajes, junto a la introducción de plantas proteicas como la titonia y morera”.
Asimismo, refirieron los panes estatales de revitalizar la industria genética o el rescate de siete vaquerías.
Crisis de la leche en Matanzas
A finales del pasado años se conocía que en Matanzas, los niños de entre 1 y 2 años reciben actualmente 917 mililitros diarios de leche fluida. Sin embargo, aquellos de entre 3 y 6 años ahora solo se les entrega 917 mililitros en días alternos, a la espera de que “la situación sea más favorable”.
Reynaldo Ramírez Martínez, director comercial de la empresa Productos Lácteos de Matanzas, explicó que los ajustes afectan directamente a miles de niños, quienes ahora reciben cantidades reducidas de leche fluida, dependiendo de su edad.
La magnitud del déficit se estima en unos 6,000 litros diarios solo en la provincia.
La situación es particularmente grave en Matanzas, donde se necesitan alrededor de 38,000 litros diarios para cubrir la demanda, pero las limitaciones en la producción y la distribución han hecho que las familias enfrenten largas esperas y una alarmante inseguridad alimentaria.
El directivo señaló que, debido a la falta de un sistema de refrigeración en la fábrica, la leche fluida debe ser pasteurizada y distribuida el mismo día, con entregas que pueden extenderse hasta las 10 de la noche.
“En la actualidad se está distribuyendo la leche en la mayoría de las rutas cada tercer día y se espera que a partir de la aplicación de estas medidas pueda regularizarse la entrega, desfasada debido al déficit”, indicó Girón.
Estas medidas improvisadas reflejan el estado crítico de la industria láctea en Cuba, incapaz de garantizar un suministro regular incluso para los grupos más vulnerables, como los niños.
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