
Las tiendas controladas por el conglomerado militar GAESA comercializan en dólares preparados lácteos importados cuyo precio de venta puede superar ampliamente el valor al que entraron a Cuba, en medio de la severa escasez de leche que afecta a la población.
Así lo documenta el reportaje 'De México a Cuba: las rutas del negocio que alimenta la escasez', publicado por DIARIO DE CUBA y firmado por Annarella Grimal, Pablo Díaz Espí y Mirta Fernández, que investigó la importación y comercialización en la Isla de productos como Numalac y La Perla.
Uno de los casos más llamativos es el de Numalac. De acuerdo con los datos de comercio exterior examinados por los autores, un cargamento de 59.400 paquetes de 200 gramos tuvo un valor declarado de 44.549,97 dólares.
Eso equivale a aproximadamente 0,75 dólares por paquete.
Sin embargo, el mismo producto llegó a comercializarse a través de EnvíosCuba por alrededor de 2,39 dólares la unidad, más de tres veces su valor declarado de importación.
La diferencia es de aproximadamente 1,64 dólares por paquete. Esa cifra no equivale necesariamente a una ganancia neta, pues habría que descontar gastos asociados al transporte, almacenamiento, distribución y comercialización.
El dato resulta especialmente significativo porque estos productos se venden en un país donde millones de personas enfrentan dificultades para acceder regularmente a la leche y otros alimentos básicos.
No es leche entera en polvo
La investigación de DIARIO DE CUBA también llama la atención sobre la composición de los productos comercializados.
Numalac y La Perla son preparados que incluyen grasa vegetal y presentan diferencias nutricionales importantes respecto a la leche entera en polvo.
Según los valores recopilados en el reportaje de Grimall, Díaz y Fernández, una leche entera en polvo suele contener entre 25 y 27 gramos de proteínas por cada 100 gramos.
Numalac declara 18,6 gramos por cada 100 gramos, mientras que La Perla contiene 12,3 gramos.
La diferencia también aparece en el calcio. Numalac declara 381 miligramos por cada 100 gramos, frente a los aproximadamente 900-1.000 miligramos que puede aportar una leche entera en polvo, según los estándares citados por la investigación.
Pese a estas diferencias, los productos se comercializan a precios elevados.
El reportaje señala que Numalac llegó a venderse por unos 9,25 dólares el kilogramo en establecimientos físicos, mientras La Perla rondaba los ocho dólares por kilogramo.
Además, Tiendas Caribe promocionó La Perla en sus redes sociales como "leche en polvo adicionada con vitaminas y minerales", según documentaron los autores.
Tiendas vinculadas a GAESA
Los periodistas localizaron estos productos en establecimientos de Tiendas Caribe y CIMEX, dos de las principales estructuras comerciales bajo control del conglomerado militar GAESA.
El reportaje también analiza el papel de EnvíosCuba, una plataforma utilizada por cubanos residentes en el extranjero para pagar productos en divisas que posteriormente son entregados a familiares dentro de la Isla.
De esta manera, la comercialización de alimentos básicos no depende únicamente de los ingresos de quienes viven en Cuba, sino también de los dólares aportados desde el exterior por familiares que intentan aliviar la escasez que sufren sus seres queridos.
Cuba importa mucha menos leche
La situación ocurre además en medio de una fuerte reducción de las importaciones cubanas de leche en polvo.
De acuerdo con datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) recogidos por DIARIO DE CUBA, las importaciones de leche en polvo disminuyeron un 74% entre 2019 y 2023.
El valor de esas compras pasó de 158,1 millones de dólares a 65,8 millones, mientras el precio medio de importación aumentó de 2.916 a 4.672 dólares por tonelada.
La producción nacional tampoco ha logrado cubrir las necesidades del país.
Según las estadísticas citadas en la investigación, la producción del sector no estatal cayó de 411.800 toneladas en 2017 a 210.400 toneladas en 2022.
El resultado es una combinación especialmente dura para las familias cubanas: menos producción nacional, una fuerte reducción de las importaciones y alimentos vendidos en divisas a precios fuera del alcance de buena parte de la población.
Mientras la escasez obliga incluso a recurrir a donaciones internacionales de leche, las estructuras comerciales vinculadas a GAESA mantienen productos lácteos importados a la venta en dólares, una moneda en la que la mayoría de los trabajadores cubanos no recibe sus salarios.
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