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Una nueva encuesta del Cuba Study Group, realizada en colaboración con el Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida (FIU), reveló que la mayoría de los cubanoamericanos que residen en el sur de Florida todavía tienen familiares cercanos viviendo en la isla, a pesar del distanciamiento político entre ambos países.
Los resultados forman parte de la FIU Cuba Poll 2024, una investigación de referencia que desde 1991 analiza las opiniones de esta comunidad respecto a las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.
Con base en entrevistas a 1.001 cubanoamericanos en el sur de Florida, el estudio reveló que 66 % tiene familiares cercanos en la isla.
Asimismo, que 51 % desea traer a esos familiares a EE.UU., 52 % ha viajado a Cuba, y 42 % envía remesas.
Los migrantes posteriores a 1995 son quienes más envían dinero y visitan la isla; mientras que el 55 % apoya mantener el embargo, aunque el 75 % cree que no ha funcionado bien.
Además el 72 % respalda el Programa de Parole Humanitario lanzado por Biden en 2023 y 47 % apoya permitir el viaje sin restricciones de todos los estadounidenses a Cuba.
La encuesta desglosa los datos según afiliación política, mostrando cómo estas conexiones personales trascienden ideologías partidistas.
Según el informe, aunque ha habido una leve disminución en el apoyo al embargo respecto a la edición anterior de 2022, la mayoría de los cubanoamericanos siguen respaldando políticas de aislamiento hacia el gobierno cubano.
“La comunidad continúa reflejando una postura tradicionalmente dura”, señala el texto.
Sin embargo, se mantiene el respaldo a iniciativas que fomentan el contacto familiar, como los viajes y el envío de remesas, lo que indica un deseo de mantener los lazos personales aun en medio de tensiones diplomáticas.
“El daño colateral que sufren los cubanos en la isla solo es parcialmente mitigado por el apoyo continuo a políticas que permiten o aumentan los contactos entre familias y amigos”, se lee en el prólogo del estudio.
La encuesta es la cuarta que se realiza desde que Donald Trump se postulara por primera vez a la presidencia en 2016, y sus autores destacaron que los cambios en la política estadounidense hacia Cuba han influido directamente en las actitudes de la comunidad cubanoamericana.
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