En el marco del Día Mundial del Refugiado, el primer ministro de Cuba, Manuel Marrero Cruz, publicó un mensaje en su cuenta de X (antes Twitter) en el que expresó solidaridad con las personas forzadas a abandonar sus hogares por conflictos armados, pero mantuvo silencio sobre el éxodo que ha vaciado miles de hogares en la isla.
“Alzamos la voz por las miles de personas que han sido forzadas a abandonar su hogar debido a conflictos armados. #Cuba reitera el llamado a la paz”, escribió Marrero, al tiempo que denunció “el genocidio de Israel en Palestina y su escalada belicista en la región”.
Sin embargo, su pronunciamiento provocó una oleada de críticas entre usuarios cubanos en redes sociales, que le reprocharon ignorar el creciente número de ciudadanos que han tenido que huir del país por causas económicas, políticas y sociales.
“¿No dice nada de los miles de cubanos ahogados en el Estrecho de La Florida o los que han muerto en la Selva del Darién?”, cuestionó un internauta.
Otros usuarios lo acusaron de hipocresía, señalando que “por culpa de sus políticas totalitarias soy refugiado en Europa”.
Las críticas coinciden con una de las crisis migratorias más agudas que ha enfrentado Cuba en las últimas décadas.
Solo en 2024, más de 250 mil cubanos emigraron, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), en un contexto marcado por la inflación, el desabastecimiento, la pérdida de confianza en el futuro y la ausencia de reformas estructurales.
El saldo demográfico fue aún más dramático: la isla perdió más de 307 mil habitantes en 2024, y registró la cifra más baja de nacimientos en 65 años.
Estudios independientes sostienen que el número real de emigrados podría haber superado los 545 mil cubanos, lo que implicaría una reducción poblacional comparable con la de países en guerra.
Asimismo, datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) revelan que más de 300 mil cubanos solicitaron asilo en distintos países durante 2023.
Solo en Estados Unidos, se reportaron más de 241 mil peticiones. Desde 2022, más de 850 mil cubanos han llegado a ese país, en su mayoría por la frontera sur.
A pesar de las cifras, el gobierno cubano evita referirse públicamente a sus ciudadanos como “refugiados” y califica la emigración como un fenómeno “multicausal”, atribuido principalmente a factores externos y al impacto del embargo estadounidense.
En su mensaje por el Día del Refugiado, Marrero no hizo ninguna mención al drama humano que representa para miles de cubanos abandonar su hogar, muchas veces sin posibilidad de regresar.
Tampoco aludió a los muertos en travesías peligrosas como la Selva del Darién o el Estrecho de la Florida, ni al creciente número de solicitudes de asilo en América Latina y Europa.
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