
El fotoperiodista cubano Enrique de la Osa publicó este sábado un testimonio fotográfico y documental en el que denuncia el abandono y deterioro de las esculturas patrimoniales del escultor Florencio Gelabert (1904-1995) en los exteriores del Hotel Riviera de La Habana, declarado Monumento Nacional.
De la Osa retrató el estado de las piezas escultóricas —entre ellas la emblemática «La Ninfa y el Caballito»— y encontró incluso a un mendigo que refirió dormir debajo de una de las esculturas, en el área donde antes existía una fuente.
«Penosamente, todas estas obras de arte de los exteriores están en muy mal estado. El hotel —destruido y cada vez más ruinoso, permanece en abandono total», escribió el fotoperiodista, quien agregó que una escultura de bronce de Gelabert aparece tapada con una sábana, aparentemente para frenar su deterioro.
El Hotel Riviera fue construido en 1957, promovido por el empresario estadounidense de origen judío Meyer Lansky, diseñado por el arquitecto rusoamericano Igor B. Polevitzky con influencia del estilo Miami Modern, y contó con la participación de artistas plásticos cubanos de primer nivel: Cundo Bermúdez, Florencio Gelabert, Rolando López Dirube, Hipólito Hidalgo de Caviedes y Enzo Gallo, refiere el fotoperiodista.
A Gelabert se le encargaron varias piezas para el hotel: el grupo escultórico con fuente del jardín exterior, una pieza en el antiguo patio interior —hoy desaparecida—, la obra «Ritmo» en el lobby central, y la más conocida, «La Ninfa y el Caballito», amplía el texto.
De la Osa, cuya familia tuvo vínculos directos con el escultor —su padre fue amigo del artista y su madre fue alumna de él en la Academia de San Alejandro—, lamenta que Gelabert «hoy yace en el olvido como muchos otros artistas de la isla».
El reportaje recuerda que en el pasado, Florencio Gelabert hijo —escultor radicado en Estados Unidos por casi 40 años— encabezó un proyecto de restauración de las esculturas de su padre que estaban en estado crítico, y que Elvira de la Osa, hermana del fotoperiodista, lideró el equipo ejecutor. Según De la Osa, «las gestiones fueron una odisea, burocracia a granel. Hubo que hablar con mil personas».
En el marco de aquellas gestiones, el fotoperiodista recuerda haber hablado del asunto con el entonces ministro de Turismo, hoy primer Ministro Manuel Marrero Cruz, quien reconoció, aun desde su alto cargo, la absurda complejidad burocrática: «Mira, eso es un tema complicado, el Riviera es Patrimonio Nacional y es un enredo […]». A pesar de aquella restauración, el tiempo y la desidia han vuelto a degradar peligrosamente las obras.
El deterioro del Riviera no es un caso aislado. El trampolín de la piscina del hotel colapsó en marzo de 2024 sin que hubiera equipos de obra visibles, pese a que en 2018 se había anunciado una inversión de 35 millones de euros para su rehabilitación integral con Iberostar como gestor. El establecimiento lleva años cerrado por supuestas reparaciones sin avance visible.
Este patrón de abandono se repite en toda la capital. Al cierre de 2025, La Habana registraba 185,348 inmuebles en mal estado, con 46,158 que requerían reforma capital y alrededor de 1,000 edificaciones colapsadas por año. El deterioro del arte público también se ha reportado en Holguín, Santiago de Cuba y otras ciudades de la Isla.
De la Osa concluye su denuncia con una pregunta que resume la indignación de muchos cubanos: «¿Es necesario que dejen destruir un hotel con la historia del Riviera? […] Al final es PATRIMONIO DE LA NACIÓN Y DE LOS CUBANOS». Y cierra con una sentencia que no deja lugar a dudas sobre las responsabilidades: «Es criminal que la desidia y el desconocimiento sean más fuertes que la voluntad».
Preguntas frecuentes sobre el deterioro del patrimonio en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cuál es el estado actual de las esculturas patrimoniales en el Hotel Riviera de La Habana?
Las esculturas patrimoniales en el Hotel Riviera están en estado ruinoso y abandono total. El fotoperiodista Enrique de la Osa ha documentado su deterioro, incluyendo obras como «La Ninfa y el Caballito». Este abandono refleja un problema más amplio de descuido del patrimonio en Cuba.
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¿Qué papel ha jugado el gobierno cubano en la preservación del patrimonio cultural?
El gobierno cubano ha mostrado desidia y burocracia en la preservación del patrimonio cultural. A pesar de reconocer la complejidad burocrática en la restauración de estos patrimonios, como en el caso del Hotel Riviera, la falta de acción efectiva ha llevado al deterioro de muchas estructuras emblemáticas en la isla.
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¿Qué otros ejemplos de abandono patrimonial se han documentado en Cuba?
Hay numerosos ejemplos de abandono patrimonial en Cuba, incluyendo el Liceo de Guanabo y el Mirador de Bellomonte. Estos lugares, al igual que el Hotel Riviera, muestran un patrón de negligencia y falta de mantenimiento que afecta a múltiples edificaciones históricas y culturales en todo el país.
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¿Cómo afecta el deterioro del patrimonio al turismo en Cuba?
El deterioro del patrimonio afecta negativamente al turismo en Cuba, reduciendo la afluencia de visitantes y perjudicando la imagen del país. La infraestructura turística está en crisis, con una notable caída en el número de turistas internacionales y un aumento de las críticas hacia la calidad de las instalaciones.
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