Vivía en un alero y lo golpeaban desde la ventana: Animalistas salvan a un perro en La Habana

Un cachorro de apenas ocho meses fue rescatado gracias a la intervención de voluntarios que denunciaron su maltrato en Guanabacoa.

Perrito que vivía en un alero en La Habana © Facebook / Adriana Fdez de Castro
Perrito que vivía en un alero en La Habana Foto © Facebook / Adriana Fdez de Castro

Vídeos relacionados:

Pinto, un perro al que golpeaban desde la ventana de su casa en Guanabacoa y que vivía encadenado en un alero expuesto al sol, la lluvia y el abandono, ya ha sido puesto a salvo por un grupo de animalistas de La Habana.

La defensora de animales Adriana Fernández de Castro denunció en Facebook que el can, de unos nueve o 10 meses, está en el mismo alero donde hace unos meses estaba otra perrita en la misma situación.

"Tiene dueños, pero no les interesa para nada este animalito. Ahí mal come, ahí se moja, ahí le da el sol toda la mañana, ahí sacan la mano por la ventana y lo golpean. Por favor, alguien que lo adopte o un hogar temporal", suplicó.

Captura de Facebook / Adriana Fdez de Castro

Ante la cercanía de una fuerte tormenta en la zona, Adriana pidió ayuda inmediata: "Vamos a ayudar a este bebé, no más abusos".

Días después, la activista compartió la feliz noticia del rescate del perrito: "Se lo pedimos a la dueña y sin pensarlo lo dio sin preguntar para dónde iba. Gracias a todos los que compartieron".


Lo más leído hoy:


Captura de Facebook / Adriana Fdez de Castro

Pinto, cuya vida pendía de un alero en Guanabacoa, inicia ahora un nuevo capítulo: se recupera en un hogar temporal mientras se busca una familia definitiva que le brinde el cariño y la seguridad que nunca debió perder.

Su rescate no es un hecho aislado, sino parte de una dolorosa secuencia de abusos contra animales en La Habana que, pese a las denuncias ciudadanas, siguen ocurriendo con alarmante frecuencia.

En los últimos meses, casos especialmente brutales han conmocionado a la población: desde una perrita que quedó colgando durante horas en un balcón en un edificio de Plaza de la Revolución, hasta un hombre que colgó al perro de su vecina en represalia por un conflicto doméstico.

También se difundieron imágenes estremecedoras de otro individuo que intentó agredir a un perro en el Malecón habanero, a plena luz del día.

Estos episodios, que indignan a muchos, reflejan una profunda falla en la protección real de los animales en Cuba.

Aunque el Decreto-Ley No. 31 de Bienestar Animal, aprobado en 2021, representó un avance legal largamente esperado por los defensores de los derechos animales, su aplicación ha sido, en la práctica, casi simbólica.

Las autoridades competentes rara vez actúan con celeridad ante las denuncias, los mecanismos para imponer sanciones son débiles o inexistentes, y los infractores -incluso los reincidentes- suelen quedar impunes.

La inercia institucional, sumada a la escasez de recursos materiales y humanos, ha obligado a que sean los propios ciudadanos quienes asuman el rol de vigilancia, denuncia y, muchas veces, rescate.

Activistas y grupos defensores de los animales se han convertido en claves para documentar abusos y coordinar acciones, supliendo el vacío que debería llenar el Estado.

Mientras tanto, los animales continúan expuestos a la violencia, al abandono y a la indiferencia, en un país donde proteger la vida no siempre es una prioridad.

Preguntas frecuentes sobre el maltrato animal en Cuba

¿Cuál fue el caso de maltrato animal ocurrido en Guanabacoa que generó la intervención de animalistas?

En Guanabacoa, La Habana, un perro llamado Pinto vivía encadenado en un alero, expuesto al sol y la lluvia, y era golpeado desde la ventana de su casa. Un grupo de animalistas liderado por Adriana Fernández de Castro rescató al perro, que ahora se encuentra en un hogar temporal mientras se busca una adopción definitiva. Este caso es uno de muchos que evidencian la falta de protección efectiva para los animales en Cuba.

¿Qué revela el caso de Pinto sobre la situación del bienestar animal en Cuba?

El caso de Pinto revela una profunda falla en la protección real de los animales en Cuba. A pesar de la existencia del Decreto-Ley No. 31 de Bienestar Animal, aprobado en 2021, su aplicación ha sido deficiente. Las denuncias de maltrato animal raramente reciben atención adecuada, y los infractores suelen quedar impunes, reflejando la inercia institucional y la falta de recursos.

¿Cómo está reaccionando la comunidad ante la falta de aplicación efectiva de la Ley de Bienestar Animal en Cuba?

Ante la falta de una aplicación efectiva de la Ley de Bienestar Animal, los ciudadanos y grupos en redes sociales han asumido el rol de vigilancia y denuncia. Grupos como "Mascotas en Cuba" y "Bienestar Animal Cuba" documentan abusos y coordinan acciones para rescatar a animales maltratados, supliendo el vacío que debería llenar el Estado.

¿Qué acciones se están exigiendo para mejorar la protección de los animales en Cuba?

Los activistas y defensores de los animales en Cuba están exigiendo una reforma del actual Decreto-Ley de Bienestar Animal para incluir sanciones más severas y garantizar su cumplimiento real. Se pide que el maltrato animal esté incluido en el Código Penal y que se implementen mecanismos de denuncia y sanción efectivos para proteger a los animales de la violencia y el abandono.

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.


Recibe las noticias de CiberCuba en WhatsApp: click aquí


¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un periodista antes de su publicación.




Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada