El hispano-georgiano Ilia Topuria escribió una página memorable en la historia de las artes marciales mixtas al proclamarse campeón del peso ligero de la UFC, tras noquear en el primer asalto al brasileño Charles Oliveira durante el evento UFC 317, en el T-Mobile Arena de Las Vegas el sábado.
Con esta victoria, Topuria suma su segundo cinturón mundial y se convierte en uno de los pocos luchadores en conquistar dos divisiones distintas, manteniendo además su invicto profesional de 17-0, algo inédito hasta ahora en la compañía.
El combate por el título vacante fue una exhibición de dominio y precisión por parte de "El Matador", quien desde el inicio impuso su boxeo con una serie de golpes certeros que desestabilizaron a Oliveira.
El brasileño intentó llevar la pelea al suelo, pero incluso en el terreno del grappling el campeón demostró una defensa técnica impecable.
Tras un potente croché de izquierda, Oliveira cayó boca arriba; Topuria se lanzó sobre él y le propinó dos golpes en la cara con su mano izquierda, lo cual forzó al árbitro Marc Goddard a detener la pelea a los 2:27 minutos del primer round.
El público en el T-Mobile se quedó inicialmente atónito ante la brutalidad técnica del nocaut, pero inmediatamente irrumpió en aplausos.
Topuria, que ya ostentaba el cinturón del peso pluma, se une así a una selecta lista de apenas 10 luchadores -incluyendo al irlandés Conor McGregor, el estadounidense Jon Jones y la brasileña Amanda Nunes- también campeones en dos categorías. Pero ninguno de ellos lo logró sin haber perdido antes.
Esa marca perfecta convierte a "El Matador" en el único doble campeón invicto en la historia de la UFC.
Durante la celebración en el octágono con su familia, ocurrió un incidente cuando el británico Paddy Pimblett, archienemigo de Topuria, irrumpió en la jaula sin permiso, provocando un tenso enfrentamiento que casi termina en pelea.
"Saca tu culo de aquí", le espetó el español antes de empujarle fuera.
Dana White, presidente de la UFC, criticó duramente el acceso no autorizado de Pimblett: "No sé quién demonios dejó entrar a Paddy. Eso nunca debió pasar, y menos con la familia de Ilia allí".
El rendimiento de Topuria, que solo necesitó 11 golpes para terminar la pelea frente a los ocho recibidos, ha revalorizado aún más su estatus.
Aunque los contratos de la UFC no son públicos, se estima que el español podría haber ganado unos 4 millones de dólares entre bolsa base, bonificaciones y porcentaje del pay-per-view.
Oliveira, por su parte, habría ingresado unos 2,5 millones.
Actualmente considerado el tercer mejor peleador libra por libra de la organización, Topuria ya piensa en el futuro.
En la rueda de prensa posterior habló de una posible pelea en el Santiago Bernabéu en 2026, con Paddy Pimblett como posible rival: "Sería como una final de Champions", aseguró.
Pero su ambición va más allá.
El luchador confesó que aspira a convertirse en el primer triple campeón de la UFC, lo que lo colocaría, sin discusión, entre los más grandes de todos los tiempos.
A pesar de su confianza, admite que la clave está en el trabajo constante: "No me siento invencible. Por eso entreno cada día".
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