El artista y preso político cubano Maykel Castillo Pérez, conocido como Maykel Osorbo, puso fin hace pocos días a una huelga de hambre que sostuvo durante casi una semana, en la que perdió aproximadamente seis kilogramos de peso.
Según denunció la activista cubana Anamely Ramos, una de las personas más cercana al rapero, Maykel fue trasladado a la prisión Kilo 8, a tres kilómetros del penal 5 y Medio, en Pinar del Río, sometido a un trato que calificó de degradante.

El artista relató que en ese penal supo del caso de un joven manifestante del 11J al que le borraron a la fuerza un tatuaje con la fecha de las históricas protestas de julio de 2021.
Reclusión y hostigamiento
De regreso al 5 y Medio, Maykel se encontró con que todos los presos de su galera habían sido trasladados para aislarlo, tras no lograrse su traslado a Oriente como pretendían las autoridades.
Ahora permanece rodeado de presos desconocidos, posiblemente informantes, lo que incrementa el riesgo a su seguridad. Según sus propias palabras: “Mejor que me metan en un hueco de una vez.”
Además, salió del castigo con un fuerte dolor en el brazo, que podría ser resultado de un daño en el ligamento entre la clavícula y el hombro, aunque no hay diagnóstico médico oficial, solo el testimonio de su malestar físico.
Compromiso con la verdad y el acompañamiento
La activista destacó que, tras el fin de la huelga, oficiales cubanos le advirtieron a Maykel que su principal molestia era que las personas se interesaran por él, que se difundieran detalles de su situación y, sobre todo, que el artista continúe siendo tan querido y visible dentro y fuera de Cuba.
“Si una mosca pasa volando raro al lado de Maykel, lo vamos a decir. Así que aprendan a lidiar con eso, porque la única manera de que eso termine es soltarlo.”
Se prevé que en los próximos días continúen las actualizaciones sobre la salud y las condiciones de Maykel Osorbo, mientras la atención se mantiene sobre otros presos políticos como José Daniel Ferrer, Luis Manuel Otero Alcántara y Alexander Fábregas, en un contexto de creciente tensión ante la cercanía del 11 de julio (11J), aniversario de las protestas masivas que estremecieron al país en 2021, como expuso Anamely Ramos en su post.
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