La Universidad Estatal de Colorado (CSU) publicó este miércoles una actualización de su pronóstico para la temporada ciclónica 2025 en el Atlántico, con una ligera reducción en las cifras, pero manteniendo la alerta por una actividad superior a la media histórica.
El nuevo informe, compartido en la red social X por el meteorólogo Philip Klotzbach, estima un total de 16 tormentas con nombre, 8 huracanes y 3 huracanes de gran intensidad (categoría 3 o superior).
Esto representa un leve ajuste respecto al pronóstico de junio, cuando se preveían 17 tormentas, 9 huracanes y 4 intensos.
“CSU reduce un poco su pronóstico estacional, pero aún prevé una temporada ligeramente por encima del promedio”, señaló Klotzbach, quien es uno de los líderes del equipo de pronósticos en el Centro de Investigación de Clima Tropical de la universidad.
Pese a la reducción, los valores siguen superando los promedios del período 1991–2020, que son de 14,4 tormentas, 7,2 huracanes y 3,2 huracanes intensos.
El informe también anticipa 145 puntos de actividad ciclónica neta (NTC) y 140 puntos de energía ciclónica acumulada (ACE), indicadores clave que miden la intensidad y duración de los sistemas tropicales.
La revisión de julio ocurre en un contexto donde se mantienen temperaturas del océano Atlántico muy por encima del promedio, lo cual favorece la formación de ciclones, y se espera la ausencia del fenómeno El Niño, que usualmente ayuda a debilitar o cortar estas formaciones.
En su análisis anterior de junio, CSU había advertido que hasta un 56% de la actividad ciclónica podría tener impacto en el Caribe y el sur de Florida.
Aunque la nueva actualización no cambia ese dato, sí reafirma la necesidad de vigilancia en la región, incluida Cuba, donde la infraestructura vulnerable y la crisis energética agravan los riesgos humanos.
Los investigadores insisten en que una sola tormenta de gran impacto es suficiente para considerar la temporada como crítica.
La próxima actualización del pronóstico está prevista para el 6 de agosto.
En abril, la CSU había señalado que se esperaban 17 tormentas con nombre, de las cuales nueve podrían alcanzar fuerza de huracán y cuatro llegar a categoría mayor (tres o más en la escala Saffir-Simpson).
Estas cifras superan los promedios históricos de 14.4, 7.2 y 3.2 respectivamente, calculados para el periodo 1991–2020, subrayó en ese momento.
Un mes después, el Instituto de Meteorología de Cuba dio a conocer su pronóstico oficial para la temporada ciclónica del Atlántico Norte 2025, alertando sobre un periodo activo en términos de formación de fenómenos tropicales, con riesgo moderado de impacto directo sobre el país.
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