El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, impuso este miércoles un arancel del 50 % a todas las exportaciones brasileñas hacia su país, en una medida que calificó como respuesta al juicio que enfrenta el exmandatario Jair Bolsonaro ante el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil.
La tarifa entrará en vigor el 1.º de agosto. Trump anunció la decisión en una carta enviada al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien acusó de permitir una “vergüenza internacional” por enjuiciar a Bolsonaro.
Trump asegura que el expresidente liberal brasileño es un “líder altamente respetado en todo el mundo”. El republicano también señaló que la medida responde a “ataques insidiosos del Brasil contra elecciones libres y la libertad de expresión de los estadounidenses”, citando supuestas órdenes de censura del STF a plataformas digitales de EE. UU.
En la misiva, Trump aseguró que la relación comercial con Brasil ha sido “lejos de ser recíproca” y justificó el nuevo arancel como una forma de corregir un “déficit comercial insostenible” que, según él, amenaza la seguridad nacional de su país.
Sin embargo, datos del propio gobierno brasileño, citados por Globo, muestran que desde 2009 el déficit comercial ha sido sostenido a favor de Estados Unidos, con un saldo acumulado superior a 90.000 millones de dólares.
Lula respondió de inmediato y enérgicamente. Afirmó que “Brasil es un país soberano con instituciones independientes” y que no aceptará “ser tutelado por nadie”.
El mandatario brasileño aseguró que cualquier medida unilateral será respondida conforme a la Ley de Reciprocidad Económica brasileña. “El proceso judicial contra los responsables del intento de golpe del 8 de enero de 2023 es competencia exclusiva de la Justicia brasileña”, añadió.
El gobierno brasileño también devolvió la carta de Trump a través de una reunión con representantes de la embajada estadounidense en Brasilia. Según fuentes diplomáticas, la misiva fue considerada “ofensiva” e “inaceptable”.
Además del arancel, Trump ordenó abrir una investigación bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, alegando prácticas comerciales desleales de Brasil, especialmente en el ámbito digital. La medida es vista por analistas como una estrategia geopolítica del republicano para ejercer presión y aumentar su influencia internacional.
La tensión se produce en un contexto en el que Trump también amenazó con aplicar una tarifa del 10 % a todos los países miembros del grupo BRICS, al que pertenece Brasil, acusándolos de intentar reemplazar al dólar como moneda global.
Hasta el momento, Brasil no ha anunciado una represalia específica, pero Lula insistió en que defenderá la soberanía y los intereses del pueblo brasileño ante cualquier intento de injerencia.
Entre el 6 y el 8 de julio, Río de Janeiro fue escenario de la más reciente cumbre de los BRICS. Miguel Díaz-Canel fue uno de los mandatarios que participó en el evento y pidió a los países del bloque unir fuerzas contra Estados Unidos para impulsar un nuevo orden internacional.
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