Georgina Rodríguez ha decidido diversificar su imperio más allá del modelaje, las joyas y las alfombras rojas. Ahora, la influencer se adentra de lleno en el competitivo mundo del real estate con el lanzamiento de su propia agencia inmobiliaria de lujo: Bellhatria Real Estate, especializada en el alquiler de residencias exclusivas en Madrid.
Desde que comenzó su relación con Cristiano Ronaldo, Georgina se convirtió en una figura pública seguida por millones. Y aunque su fama se disparó al ritmo de los goles de CR7, lo cierto es que ha sabido construir su propio perfil. Además de ser imagen de grandes marcas, protagonizó su propia docuserie en Netflix, donde mostró su vida de lujo con naturalidad y humor. Ahora, da un nuevo paso como empresaria inmobiliaria.
Bellhatria nace con una propuesta clara: ofrecer propiedades de alto standing y un servicio personalizado a clientes muy selectos. De momento, ya gestiona cuatro residencias en dos de los barrios más cotizados de Madrid. Y por supuesto, ha hecho su debut con estilo: en su perfil oficial de Instagram aparece posando frente a una de las casas, vestida en blanco y perfectamente combinada con la arquitectura moderna de la propiedad.
Lo curioso es que muchas de estas casas ya habían aparecido en las redes de Georgina en los últimos meses, en forma de publicaciones aparentemente espontáneas. Salones con mármol, jardines infinitos, cocinas de diseño... todo lo que parecía parte de su día a día, ahora se revela como una estrategia previa para promocionar el catálogo de Bellhatria. Lo que antes parecía simple contenido, era puro marketing inmobiliario.
Esta nueva aventura también supone una renovación: Georgina cerró su anterior sociedad, Bellalisa, que había fundado junto a su representante Ramón Jordana. Con Bellhatria, va por libre y lo hace con una imagen más cuidada, internacional y pensada para competir en un sector tan exigente como exclusivo.
Mientras Cristiano sigue con su carrera en el fútbol, Georgina pone en alquiler villas de lujo con piscina, spa y terraza privada. Y lo hace bajo su propio sello. De pareja de estrella a protagonista de su propio negocio, Georgina Rodríguez parece tener claro que el lujo no solo se vive, también se vende.
Archivado en:
