Ante la aguda crisis energética que asfixia a la isla, el gobierno cubano ha decidido volcarse en la instalación acelerada de parques solares como su principal vía de salvación. “La única manera de resolver la crisis energética es continuar instalando fuentes renovables de energía”, sentenció este jueves el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, al presentar ante la Asamblea Nacional los avances del plan de recuperación del sistema nacional.
Durante su intervención ante los diputados, De la O Levy reconoció que la situación del sistema eléctrico se ha deteriorado gravemente por la falta de mantenimiento, la escasez de financiamiento, y la caída en la generación tanto con crudo nacional como con combustibles importados, de acuerdo con el sitio oficialista Cubadebate.
Solo en 2024, el país dejó de producir 170,000 toneladas de crudo en comparación con el año anterior, una baja que se suma al descenso acumulado de 6,700 gigavatios desde 2019 en todas las tecnologías de generación.
A esto se suma el aumento sostenido de la demanda energética, incentivado por la entrada masiva de más de 17 millones de equipos electrodomésticos desde 2018 —más de dos millones solo en 2024— y el fenómeno de los picos de consumo durante los apagones, que concentran la carga cuando retorna el servicio.
Transición hacia las renovables
Como respuesta a este escenario crítico, el Buró Político orientó la creación de un programa gubernamental enfocado en recuperar el sistema electroenergético, aprobado en noviembre de 2024 por el Consejo de Ministros dentro de la estrategia para “corregir distorsiones” y “reimpulsar la economía”.
En ese contexto, las fuentes renovables —particularmente los parques solares— se posicionan como la apuesta más viable y rápida. Según el propio ministro, modernizar una termoeléctrica lleva al menos dos años, mientras que un parque solar puede instalarse en apenas tres meses.
“Ni el dinero ni el tiempo justifican insistir en lo viejo”, afirmó, en una postura que fue replicada desde la cuenta oficial de la Presidencia de Cuba en la red social X: “Muchos se preguntan por qué no compramos más petróleo o reparamos las termoeléctricas viejas… la respuesta es clara”.
Limitaciones estructurales y financiamiento incierto
Pese al entusiasmo oficial, los obstáculos siguen siendo múltiples. La inversión inicial para ampliar la matriz energética renovable es elevada, y Cuba no cuenta con acceso a líneas de crédito fluidas ni a proveedores constantes, debido a las sanciones y a su propia inestabilidad financiera. El país también enfrenta limitaciones tecnológicas y logísticas para integrar de forma eficiente la energía solar en la red nacional, que es obsoleta y vulnerable.
Conclusión
En una isla donde los apagones superan los 2,000 megavatios de déficit en días recientes y afectan la vida cotidiana de millones, el gobierno apuesta por el sol como tabla de salvación. Sin embargo, la transición dependerá no solo de paneles solares y velocidad de instalación, sino de la capacidad política, económica y técnica para hacer funcionar un sistema colapsado. Por ahora, las promesas se iluminan con rayos solares… pero la oscuridad persiste.
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