El turismo en Cuba se desploma con una notable caída de visitantes rusos

Turistas en Cuba Foto © Cibercuba

Este artículo es de hace 1 año

El turismo en Cuba se desploma, con una notable caída de visitantes en junio, sobre todo de turistas rusos.

Hasta el mes de junio se recibieron en Cuba 1,306,650 viajeros, 319,654 menos que en igual período de 2024, según datos oficiales de la a Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).

Asimismo, llegaron 981,856 visitantes internacionales, 327 799 menos que en 2024, para una caída del 25% en el acumulado de visitantes a Cuba.

La llegada de turistas rusos, un mercado al que el régimen ha apostado para resucitar el sector con que intentan reflotar la maltrecha economía cubana, también cayeron en picada.

Hasta el cierre de junio solo llegaron a la isla 63,708 turistas rusos, lo que supone una contracción significativa (48,999 turistas menos) con respecto al año anterior, en que habían arribado 112,707.

También Canadá, tradicional primer mercado del turismo cubano, muestra una fuerte contracción pasando de 577,624 a 428,125 visitantes.

La contracción profundiza la tendencia que ya se había establecido al cierre de mayo, cuando se recibieron 303,299 visitantes menos que en el mismo período de 2024.

Estos números siguen confirmando que la contracción del turismo no es coyuntural, sino estructural. La ocupación hotelera en el primer trimestre fue de solo 24,1 %, lo que implica que más del 75 % de la capacidad instalada permaneció ociosa, incluso en temporada alta.

Las pernoctaciones bajaron de más de 5 millones a 3,6 millones, y los ingresos se desplomaron un 21,5 %, de 44,411 millones a 34,860 millones de pesos cubanos, según los datos divulgados por el ente oficialista.

La cadena hotelera Meliá reportó un desplome del 20,8 % en los ingresos por habitación disponible y una ocupación promedio de 40,5 %, lo que confirma el bajo rendimiento del mercado cubano frente a otros destinos del Caribe.

“El turismo internacional no ocupó ni una cuarta parte de la capacidad hotelera en el primer trimestre. Es un resultado peor que en 2024 y contradice el discurso oficial de recuperación”, advirtió el economista Pedro Monreal.

Pese a esta situación, el régimen cubano sigue invirtiendo en la construcción de hoteles e infraestructuras turísticas, una estrategia que ha sido fuertemente cuestionada por economistas y especialistas del sector.

Esta semana, el primer ministro Manuel Marrero insistió en que el turismo será “motor de la economía cubana”, a pesar de que el sector está en absoluta decadencia y no logra cumplir los planes previstos desde hace más de tres años.

El pasado lunes, ante diputados de la Asamblea Nacional, Marrero continuó insistiendo en la retórica de siempre y aseguró que “un turismo próspero generará ingresos, empleo y desarrollo”. En las redes sociales la respuesta ciudadana no se hizo esperar: “¿Hasta cuándo Marrero con ese cuento?”, dijo un internauta.

Durante su intervención en las comisiones de Atención a los Servicios y Agroalimentaria, Marrero sostuvo que “asegurar el funcionamiento del turismo no implica desatender a la población, sino habilitar ingresos para responder a sus necesidades”. Una promesa que, tras años de crisis acumulada, suena cada vez más vacía.

La industria turística cubana, afectada por la caída del arribo de visitantes, los malos servicios de hostelería y la baja competitividad, no logra despegar ni siquiera para sostenerse a sí misma. Lo reconoció el propio ministro de Turismo, Juan Carlos García Granda, al describir 2024 como “el peor momento desde el 11 de septiembre de 2001”.

Los problemas no son nuevos. Centralización excesiva, falta de incentivos para los productores nacionales, deudas en moneda nacional, incumplimientos de pago, y una cadena de suministros inestable que, lejos de reactivarse, sigue quebrada.

El gobierno se había trazado como meta alcanzar 2,6 millones de visitantes internacionales en 2025, una meta que ya se imagina imposible

A medida que se acumulan los reveses, crecen las dudas sobre la sostenibilidad de un modelo económico que depende de un turismo en franco retroceso. Las cifras oficiales no dejan lugar a dudas: la crisis del sector turístico cubano es profunda, y su recuperación luce más lejana que nunca.

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.

Sigue leyendo

Sigue bajando para leer más noticias.

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada