
Cuatro adultos acusados de abusar de nueve menores en su casa de Fort White, Florida, fueron arrestados.
Según informó el viernes la oficina del sheriff del condado de Columbia, los acusados mantenían a los niños encerrados en una jaula con madera contrachapada debajo de una litera y rociándoles la cara con vinagre como castigo.
Se trató del matrimonio Brian y Jill Griffeth, junto con Dallin, de 21 años, y Liberty Griffeth, de 19, quienes fueron acusados de abuso infantil agravado.
De las víctimas, cinco eran hijos biológicos de la pareja y cuatro adoptados, de entre 7 y 16 años.
Los acusados golpeaban sistemáticamente a los menores con un bastón, los encerraban en sus habitaciones y les daban medicamentos sin receta.
Asimismo, habían instruido a los niños, quienes no eran llevados a una escuela, de mentir sobre lo que sucedía en su casa.
Los nueve niños fueron retirados del hogar y la fianza para cada uno de los acusados asciende a 500,000 dólares.
La investigación comenzó luego de que un miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Branford, Florida, a donde asistía la familia, los denunciara.
Se trató de un denunciante obligatorio, un profesional que está legalmente obligado a denunciar casos sospechosos de abuso o negligencia infantil.
Uno de los niños fue descubierto con una pistola eléctrica electrónica en funcionamiento, mientras se encontraba en un campamento de la iglesia.
Luego se descubrió que los niños adoptados, que no sabían su nombre completo o sus fechas de nacimiento, estaban siendo tratados injustamente en comparación con los hijos biológicos de los Griffeth.
Los adoptados trabajaban en tareas domésticas, en tanto que los hijos biológicos jugaban o veían la televisión, descubrieron los investigadores del Departamento de Niños y Familias.
En mayo pasado, una madre fue arrestada en el condado de Miami-Dade por presunto abuso infantil tras morder a su hija de ocho años, mientras se encontraba en libertad bajo fianza por un cargo previo de agresión agravada con arma mortal.
El pasado 10 de abril, una niña de dos años fue rescatada en South Beach tras ser hallada desnuda, llorando y con frío en su apartamento, mientras sus padres sufrían una sobredosis de narcóticos. El Departamento de Niños y Familias de Florida advirtió que la menor podría haber muerto de no ser por la rápida intervención policial.
En otro caso que causó gran indignación en la comunidad, Orlando Hernández, de 29 años, fue arrestado en marzo por torturar a su hijo de cuatro años, a quien presuntamente ató, estranguló y encerró en un armario. El menor relató los abusos utilizando un muñeco para recrear lo sucedido. Hernández permanece detenido sin derecho a fianza, acusado de abuso infantil agravado.
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