En una noche encendida en el restaurante bar The Mijitobar de Miami, donde se presentó el artista cubano Gabi Rodríguez, el escenario se convirtió en ring de fuego cuando una competencia improvisada desató la locura entre el público.
Pero nadie estaba preparado para la fuerza arrolladora de Luz María, una cubana de pura cepa que subió al escenario para arrasar con todo.
“Luz María nunca decepciona, de La Habana, Cuba, directamente del Cerro, subió y calentó The Mijitobar como siempre”, comentó el propio cantante al compartir el video en su Instagram.
Vestida con un llamativo vestido amarillo y una sonrisa de quien sabe lo que trae, Luz María demostró que no hay edad para meterle ritmo al cuerpo. Aunque aparenta ser una mujer mayor, esta habanera puso en su sitio a todas las "pepillas" con un repertorio de pasos frenéticos, movimientos de cintura imparables y una energía que dejó boquiabiertos a todos.
A medida que la música subía de nivel, Luz María también lo hacía y parecía conectada a una fuente inagotable de sabrosura y energía. Y si alguien dudaba de su capacidad, bastó ver cómo se desató en el escenario para entender que esta mujer en materia de baile no tiene competencia.
El público estalló en ovaciones. Sus contrincantes en la pista no tuvieron más remedio que rendirse y aplaudirle, reconociendo que, cuando Luz María calienta, no hay quien la enfríe.
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Preguntas frecuentes sobre la presentación de Luz María en Miami
¿Quién es Luz María y por qué se destacó en The Mijitobar en Miami?
Luz María es una cubana originaria de La Habana, conocida por su energía y talento en el baile. Durante una presentación en The Mijitobar en Miami, se destacó al subir al escenario y mostrar un repertorio de pasos y movimientos que dejaron al público boquiabierto, demostrando que la edad no es un impedimento para disfrutar del baile.
¿Cómo reaccionó el público a la actuación de Luz María?
El público estalló en ovaciones y aplausos ante la energía y carisma de Luz María en el escenario. Sus contrincantes en la pista no tuvieron más remedio que rendirse y aplaudirle, reconociendo su habilidad para el baile.
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