Pedro Lorenzo Concepción, un migrante cubano detenido desde el 9 de julio en el centro de detención para inmigrantes conocido como Alligator Alcatraz, en Florida, cumple hoy nueve días en huelga de hambre.
El propio Concepción ofreció declaraciones a la periodista Carla Gloria Colomé para el diario español El País, en las que explicó los motivos de su protesta y las condiciones de detención que enfrenta en la instalación gestionada por el estado de Florida.
Detención y protesta
Pedro Lorenzo Concepción llegó a Estados Unidos en 2014. Primero fue procesado por delitos relacionados con posesión de marihuana, y luego por participar en una red de fraude con tarjetas de crédito.
ICE intentó deportarlo dos veces, pero Cuba no lo aceptó. Fue detenido nuevamente tras una comparecencia rutinaria ante ICE el pasado 8 de julio.
Dos semanas después de entrar en Alligator, el 22, el migrante cubano inició una huelga de hambre como forma de protesta.
“Ya yo me siento la debilidad un poco y con mucha acidez, tú sabes. Yo hoy son ocho días que llevo sin comer nada”, dijo vía telefónica.
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“Como yo sentí que ya mi vida no me pertenece a mí. Entonces les toca a ellos decidir si yo vivo o si yo muero, porque yo no hago nada con volver a salir para la calle y seguir viviendo en esta incertidumbre, de que si me recogen el año que viene y me vuelven a trancar noventa días”, añadió.
Condiciones de detención
Concepción denunció la precariedad de las condiciones en el centro de detención.
“Esto está corriendo como una prisión de mucho mayor rigor. Lo primero que hacen es amarrarte al piso y ahí te demoran unas 12, bastantes horas”, explicó.
También señaló la falta de privacidad y la degradación en el entorno: “Te dan el desayuno, almuerzo y comida fríos. Nos sacan a bañarnos con las puertas abiertas. No hay una privacidad. Los baños para hacer las necesidades en las celdas no tienen puertas, no tienen nada”.
Las condiciones de reclusión incluyen falta de referencias temporales (no hay relojes ni televisores), iluminación constante durante la noche y escasa atención médica.
Concepción detalló que, debido a que comienza a estar débil, ya sufrió dos caídas dentro del centro. Según relató, sus compañeros de celda lo ayudan a levantarse y a caminar.
Tras una de las caídas, fue trasladado al hospital, donde también perdió el equilibrio. Según su testimonio, se negó a recibir asistencia médica o alimentaria y dejó constancia escrita de ello.
“No quiero comida, me rehúso a cualquier tratamiento. Yo ni siquiera pedí que me llevaran al hospital, porque yo estoy luchando por mi familia y por todos los cubanos y debo estar donde está mi gente, en la prisión, pasando el mismo trabajo que están pasando ellos”, aseveró el reporte escrito de El País.
Su esposa, Daimarys Hernández, confirmó al citado diario que se enteró del traslado de su esposo al hospital por medio de la pareja de otro detenido.
Posteriormente intentó localizarlo llamando a varios hospitales sin éxito, y finalmente supo que Pedro estuvo en el Hospital de Kendall durante tres días. Allí también se negó a ingerir alimentos o líquidos.
La pareja, residente en Estados Unidos desde hace más de una década, tiene dos hijos. Hernández ha manifestado temor por la salud de su esposo y su preocupación por la posibilidad de una deportación que separaría a la familia.
Reclamo al sistema migratorio
Pedro Lorenzo Concepción expresa que su protesta va más allá de su caso individual y que es extensiva a lo que considera una aplicación injusta de las leyes migratorias.
“No están midiendo las consecuencias de quitarle la libertad a una persona. Y eso no es así. Eso no está bien”, afirmó.
El detenido reiteró la incertidumbre que viven los migrantes sometidos a órdenes de detención prolongadas:
“Yo no hago nada con salir para la calle y seguir viviendo en esta incertidumbre, de si me recogen el año que viene. Están jugando con la vida de la gente”.
En sus declaraciones finales, reiteró que está en manos de las autoridades el final de su historia: “Les toca a ellos decidir si yo vivo o si yo muero”.
Casi 500 deportaciones desde Alligator Alcatraz
Estados Unidos ha deportado a casi 500 migrantes desde el centro de detención Alligator Alcatraz. Así lo confirmó este martes el gobernador de Florida, Ron DeSantis, al destacar el nuevo rol estratégico de la instalación, ubicada en un antiguo aeropuerto abandonado entre los Everglades.
“Han deportado a más de 100 (directamente) desde ahí y también han volado desde ahí 300 ó 400 más que ya han deportado o están esperando su deportación desde otros lugares en Estados Unidos. Así que es como un hub”, explicó DeSantis durante la conferencia de verano de la Asociación de Alguaciles de Florida.
El centro, operado en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), permite la deportación directa de personas detenidas en Florida, pero también su traslado a otros estados para ser reorganizados y embarcados en vuelos finales.
“Si son de seis o siete países diferentes, los trasladan a otros estados, como Luisiana, donde los segregan con base en su país para colocarlos en otros vuelos”, según detalló el gobernador.
La instalación, inaugurada por el presidente Donald Trump el pasado 3 de julio, fue adaptada como centro migratorio por el gobierno estatal tras permanecer años en desuso.
Hoy, con capacidad para 2,000 personas -que se ampliará a 4,000- funciona como un engranaje más del aparato de control fronterizo en Estados Unidos.
Demandas judiciales y denuncias por condiciones inhumanas
La operación migratoria no está exenta de controversia.
Dos jueces federales han solicitado al Gobierno federal y al estatal detalles sobre la gestión del centro, en el marco de dos demandas activas: una presentada por defensores de los derechos de los migrantes y otra por organizaciones ambientalistas.
Ambas denuncias coinciden en que las autoridades no han aclarado quién es el responsable último de Alligator Alcatraz, lo que permitiría -según argumentan- esquivar obligaciones legales en materia ambiental y de derechos humanos.
Mientras tanto, el centro ha sido escenario de protestas. Decenas de activistas y familiares de migrantes detenidos se manifestaron la semana pasada frente a sus instalaciones, calificándolo como un “campo de concentración” y una “jaula para perros”.
Desde su apertura, organizaciones civiles han documentado al menos 1,000 detenciones, con seis personas hospitalizadas por distintas causas.
Preguntas Frecuentes sobre la Huelga de Hambre en Alligator Alcatraz
¿Por qué Pedro Lorenzo Concepción está en huelga de hambre?
Pedro Lorenzo Concepción está en huelga de hambre para protestar contra lo que considera un trato injusto por parte del sistema migratorio estadounidense y las condiciones inhumanas en el centro de detención Alligator Alcatraz. Según sus declaraciones, está luchando por su familia y por todos los cubanos que enfrentan situaciones similares.
¿Cuáles son las condiciones de detención en Alligator Alcatraz?
Las condiciones de detención en Alligator Alcatraz han sido descritas como inhumanas y degradantes. Los detenidos enfrentan falta de privacidad, alimentos fríos, iluminación constante, escasa atención médica, y hacinamiento en jaulas sin privacidad. Estas condiciones han sido denunciadas por organismos de derechos humanos y activistas.
¿Qué papel juega Alligator Alcatraz en el sistema de deportación de Estados Unidos?
Alligator Alcatraz funciona como un centro estratégico para la detención y deportación de migrantes en Estados Unidos. El centro permite la deportación directa de personas detenidas en Florida y su traslado a otros estados para ser embarcados en vuelos finales. Desde su apertura, ha sido objeto de críticas por su gestión y condiciones.
¿Qué denuncias han surgido respecto a Alligator Alcatraz?
Alligator Alcatraz ha sido objeto de numerosas denuncias por condiciones insalubres e inhumanas. Organizaciones civiles y defensores de derechos humanos han reportado hacinamiento, calor extremo, falta de agua potable y alimentos en mal estado. También se han documentado casos de detenidos hospitalizados por estas condiciones.
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