El presidente Donald Trump celebró este miércoles el crecimiento del 3 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos en el segundo trimestre de 2025, calificándolo como “¡mucho mejor de lo esperado!” en una publicación en la red Truth Social.
Desde su regreso al poder en enero, Trump ha hecho del desempeño económico un eje central de su gestión, y ahora exige una reducción inmediata de las tasas de interés: “¡Hay que bajar la tasa ya! ¡No a la inflación! ¡Que la gente compre y refinancie sus casas!”, escribió el mandatario, en un mensaje que fue replicado por la cuenta oficial de la Casa Blanca en X.
El dato, publicado por el Buró de Análisis Económico (BEA), representa una recuperación notable respecto al primer trimestre del año, cuando la economía se contrajo un 0,5 % anualizado, la primera cifra negativa desde 2022, de acuerdo con EFE.
Según el BEA, el repunte del PIB entre abril y junio fue impulsado por una significativa disminución de las importaciones (-30,3 %) y un crecimiento moderado del gasto de los consumidores (+1,4 %). El crecimiento intertrimestral fue de 0,7 %.
Pese a la presión del mandatario, la Reserva Federal (Fed) mantuvo los tipos de interés sin cambios una vez más, en su rango actual del 4,25 al 4,5 %, publicó el citado medio.
Factores clave del repunte
El informe oficial indica que la mejora en el segundo trimestre se debió a una combinación de factores internos y externos. La caída en las importaciones —tras un repunte del 37,9 % en el trimestre anterior— fue determinante para el crecimiento neto del PIB, aunque los analistas advierten que esto refleja más un ajuste en el comercio exterior que un aumento estructural de la producción.
El gasto de los consumidores, considerado el motor principal de la economía estadounidense, mostró una recuperación tras haberse desacelerado en los primeros meses del año. Sin embargo, la inversión privada nacional cayó un 15,6 %, lo que genera preocupación sobre la sostenibilidad del crecimiento a largo plazo, sobre todo en un contexto de mayor incertidumbre por el regreso de las medidas arancelarias.
Riesgos por fin de tregua comercial
El impulso económico podría enfrentar obstáculos a partir del 1 de agosto, cuando entran en vigor nuevos aranceles como parte del endurecimiento comercial promovido por la administración Trump. Analistas advierten que un entorno más proteccionista podría frenar el gasto de los hogares y debilitar aún más la inversión privada, dos componentes esenciales del crecimiento.
Además, las exportaciones cayeron un 1,8 % en el segundo trimestre, reflejo de un entorno internacional menos dinámico y de posibles represalias comerciales de socios estratégicos ante el nuevo esquema arancelario.
En resumen, aunque el crecimiento del 3 % en el segundo trimestre marca una recuperación destacada tras un inicio de año negativo, los fundamentos del repunte siguen siendo frágiles. La caída en la inversión, el descenso de las exportaciones y la incertidumbre sobre el rumbo comercial del país podrían limitar el alcance de este avance si no se consolidan medidas que fortalezcan el consumo y la producción interna.
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