
El máximo responsable de seguridad de Irán presentó este sábado una extensa lista de condiciones que Teherán exige a Washington antes de reabrir el Estrecho de Ormuz, enfriando de golpe las expectativas de un acuerdo diplomático que parecía próximo.
Mohammad Bagher Zolghadr, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, emitió un comunicado a través de medios estatales en el que detalló las exigencias de Teherán: retirada de la presencia militar estadounidense de las cercanías de Irán, levantamiento del bloqueo naval y las sanciones, pago de reparaciones por daños de guerra.
Además, liberación de activos iraníes congelados, cese de los ataques contra los aliados regionales de Irán en Líbano, Palestina, Yemen e Irak, y fin de las amenazas contra la República Islámica.
«Hasta que Estados Unidos no corrija su comportamiento, el estrecho de Ormuz no se abrirá», advirtió Zolghadr en el comunicado.
El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, sumó otra condición al listado: «La reapertura del estrecho de Ormuz está sujeta a otras condiciones, entre ellas que Estados Unidos compense las violaciones del memorando de Islamabad», declaró a medios locales, en referencia al acuerdo marco de 14 puntos mediado por Pakistán y firmado en junio de 2026.
El portavoz de la Guardia Revolucionaria, el general Hosein Mohebí, reforzó el mensaje con un ultimátum sin ambigüedades: «Cuando la parte estadounidense acepte las condiciones de la República Islámica de Irán y abandone su enfoque intervencionista, sin duda se darán las condiciones para la reapertura del estrecho de Ormuz».
Las declaraciones llegan en un momento en que Irán y Omán mantenían conversaciones avanzadas sobre una nueva ruta de navegación en el estrecho, con expectativas de un anuncio conjunto inminente sobre las coordenadas geográficas del corredor marítimo.
El Memorando de Islamabad, firmado en torno al 17 de junio, había establecido un cese de hostilidades, la reapertura de Ormuz y el levantamiento del bloqueo naval estadounidense, con un plazo de 60 días para negociar un arreglo definitivo.
Sin embargo, el acuerdo se deterioró con rapidez. En julio, EE.UU. reanudó los bombardeos contra Irán en oleadas sucesivas, e Irán reimplantó el bloqueo del estrecho y declaró suspendido el acuerdo con Washington el 18 de ese mes.
El 2 de agosto, el presidente Donald Trump afirmó haber alcanzado «las bases de un acuerdo» con Irán e indicó que había cancelado un ataque militar inminente.
Las nuevas exigencias presentadas este sábado por el Consejo Supremo de Seguridad Nacional contradicen esa narrativa y evidencian que la brecha entre ambas partes sigue siendo muy amplia.
El Estrecho de Ormuz es la ruta marítima más estratégica del mundo para el comercio de petróleo y gas, y su cierre continuado tiene un impacto directo en los precios energéticos globales.
Teherán negó a finales de julio estar en conversaciones directas con Washington y aseguró hablar únicamente con Omán sobre el futuro del paso marítimo, lo que deja a Mascate como el único canal diplomático activo para desbloquear una crisis que se prolonga desde el inicio del año.
Vídeos relacionados:
Archivado en: