Mientras la mayoría de los cubanos enfrenta una de las peores crisis económicas en décadas, con escasez de alimentos, medicamentos y transporte, el régimen cubano apuesta por el turismo de élite y celebró este fin de semana en Varadero un torneo de golf exclusivamente para mujeres, organizado por el hotel Meliá Las Américas, como parte de su estrategia para incentivar el turismo extranjero de alto poder adquisitivo.
El evento, que se desarrolló del 1 al 3 de agosto en el exclusivo Varadero Golf Club, incluyó clases teóricas, prácticas, yoga en el hoyo 18, y sesiones en el Driving Range para perfeccionar el swing, según recogió el diario oficialista Trabajadores.
La instalación, única de su tipo en Cuba, celebró recientemente su 31 aniversario y es un destino reconocido en el circuito del golf internacional.

Meliá Cuba ya anunció que una segunda edición se celebrará en septiembre, enfocada en consolidar este nicho de mercado.
De acuerdo con Maité Artieda, directora de Comunicación y Marketing de Meliá Cuba, el objetivo es “potenciar este segmento” femenino en un deporte históricamente dominado por hombres.
Este tipo de torneos, explican los organizadores, pretende además fomentar redes de "apoyo entre mujeres con una pasión compartida por el golf".
Los precios para el evento no figuran ya en la página web del Club de Golf pero podrían rondar entre los 120 y 370 euros por persona.
Desde su inauguración oficial en 1999, el Varadero Golf Club ha acogido más de 500 mil rondas, con Canadá como su principal mercado emisor.
En sus campos han competido figuras internacionales como Gary Player, Gregory John Norman, y Álvaro Quirós García, así como torneos de renombre como la Copa Club Med y la gran final del European Challenge Tour.
Sin embargo, la promoción de estos eventos contrasta con la realidad social del país, donde la población enfrenta cortes eléctricos diarios, inflación crónica y salarios en moneda nacional incapaces de cubrir necesidades básicas.
Los torneos de golf, que solo unos pocos extranjeros y funcionarios pueden permitirse, se ven desde dentro y fuera de la isla como símbolo de una economía dual cada vez más profunda.
Mientras tanto, los campos de golf de Varadero, rodeados de lujo y comodidades, continúan atrayendo a turistas de alto nivel, en una Cuba donde el bienestar sigue siendo un privilegio de pocos.
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