
Un incendio en el Emplazamiento de Generación Distribuida Fuel Oil 2, en Los Güiros, municipio Guantánamo, volvió a encender las alarmas sobre la frágil situación del sistema eléctrico cubano.
El siniestro se originó en un panel de control dentro de un contenedor, pero gracias a la rápida intervención de los bomberos fue sofocado antes de que se propagara y provocara un daño mayor, destacó el perfil del internauta Carlos Pérez, vinculado con el oficialismo cubano.
Aunque las autoridades locales aseguraron que no hubo pérdidas humanas ni lesionados, el hecho pone de relieve el estado crítico de las infraestructuras energéticas del país, que parecen incendiarse o averiarse con una frecuencia cada vez más alarmante.
El incendio en Guantánamo se produce apenas días después de que otro siniestro de gran magnitud afectara los grupos electrógenos de fuel oil de la termoeléctrica Antonio Maceo (Renté), en Santiago de Cuba.
Ese episodio, calificado como “grande y doloroso” por la Unión Eléctrica, llegó en medio de fallas consecutivas en las unidades 3 y 5 de la planta, que dejaron a Renté prácticamente sin capacidad estable de aporte al Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
Ambos incidentes exponen el deterioro acumulado de instalaciones con más de cuatro décadas de explotación, mantenimientos incompletos y carencia crónica de piezas de repuesto. Cada avería o incendio agrava los apagones que ya marcan la rutina de millones de cubanos.
El fuego en Guantánamo no solo suma tensión a un SEN que arrastra déficits superiores a los 1,800 megawatts en horario pico; también alimenta el miedo cotidiano de los cubanos, que viven pendientes del parte de la Unión Eléctrica y resignados a noches de calor sin ventilador, a la comida echándose a perder y a la imposibilidad de planificar la vida más allá de los cortes de luz.
Vídeos relacionados:
Archivado en: