La modelo cubana Haniset Rodríguez reapareció en sus redes sociales tras más de un año de ausencia y sorprendió a sus seguidores al confesar que fue víctima de una millonaria estafa inmobiliaria en el sur de la Florida.
“Hola, hola a todos, ¿cómo están? Bueno, quédate por ahí porque esta información que te voy a dar te puede servir para que en un futuro no te pase lo mismo que me pasó a mí hace más de un año. Me estafaron, esa es la razón por la que he estado desaparecida de las redes sociales”, explicó en un video publicado en Instagram.
Rodríguez relató que la situación le provocó una fuerte depresión y la obligó a detener su vida pública mientras enfrentaba un proceso legal contra los responsables. Según contó, invirtió en varios terrenos y, siguiendo la recomendación de una realtor de confianza, entregó una suma considerable a una compañía constructora para desarrollar viviendas que luego serían vendidas.
“Todo se hizo de manera legal, con documentos firmados y aparentemente en orden. Jamás pensé que me iba a pasar lo que pasó. Estas personas desaparecieron, no contestaban teléfonos y nunca hicieron absolutamente nada”, señaló.
La artista explicó que, al investigar, descubrió que se trataba de una red organizada de estafadores radicados en Cape Coral. “Somos más de 11 familias afectadas por estas personas. Le han robado muchísimo dinero a muchísima gente. Estamos hablando de que a uno le quitaron 100.000 dólares, a otro más, y así”, aseguró.
Rodríguez indicó que ya interpuso una demanda con su abogado y que el caso avanza en los tribunales. “Gracias a Dios ya tengo la demanda a mi favor. Ahora hay que esperar el proceso de recolección de ese dinero que espero que se me devuelva, porque es lo único que he querido hasta ahora”, dijo.
La modelo advirtió que algunos artistas e influencers cubanos han estado colaborando con negocios paralelos de los estafadores, incluso promocionando emprendimientos gastronómicos en Cape Coral. Aunque no reveló nombres, pidió a sus colegas ser cautelosos.
Finalmente, Rodríguez compartió que el daño no ha sido solo económico, sino también emocional. “El daño emocional ha sido increíble, tanto para mí como para las demás personas. Hubo quienes quisieron quitarse la vida. Imagínense una persona mayor que trabajó toda su vida para guardar un dinero y de pronto se lo arrebatan”, concluyó.
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