
Vídeos relacionados:
El poderoso huracán Melissa, de categoría 5, avanza lentamente hacia el noroeste del Caribe provocando fuertes lluvias e inundaciones repentinas en el Oriente de Cuba, donde las autoridades mantienen la alerta ciclónica ante el peligro de deslizamientos de tierra, marejadas y vientos de gran intensidad.
Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, las precipitaciones en el este cubano podrían volverse “potencialmente catastróficas” a partir de este lunes, con acumulados superiores a los 300 milímetros y ráfagas de viento que amenazan la vida.
El organismo advierte que la marejada ciclónica y las olas altas afectarán toda la franja costera sur de las provincias de Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma, extendiéndose hacia Holguín en las próximas horas.
“Se esperan fuertes lluvias con inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra que amenazan la vida y potencialmente catastróficos a partir de hoy. Los preparativos deben apresurarse hasta su finalización”, señaló el boletín 24 del NHC, emitido a las 5:00 a.m. del lunes 27 de octubre.
Las lluvias ya comenzaron a sentirse en zonas montañosas de la Sierra Maestra, donde la saturación del terreno aumenta el riesgo de derrumbes. En la costa, los oleajes han comenzado a penetrar en comunidades bajas como Sabanalamar y Uvero, según reportes locales.
Lo más leído hoy:
El huracán, con vientos máximos sostenidos de 260 km/h, se desplaza lentamente hacia el noroeste, dejando a su paso intensas bandas de lluvia que también afectan a Jamaica, Haití y República Dominicana, donde se reportan daños por inundaciones y cortes eléctricos.
En Cuba, las autoridades de la Defensa Civil instaron a la población a mantenerse informada y cumplir estrictamente las medidas de seguridad. En municipios vulnerables como San Antonio del Sur, continúa la evacuación preventiva de miles de personas hacia albergues seguros en la ciudad de Guantánamo.
El NHC advirtió que las condiciones de huracán podrían prolongarse hasta el miércoles, mientras Melissa se desplaza hacia el norte del Caribe, dejando un panorama de destrucción y peligro en varias islas de la región.
Archivado en: