El exministro de Economía de Cuba, Alejandro Gil Fernández, podría enfrentar cadena perpetua y otros 30 años de prisión en un segundo juicio que el régimen prepara en estricto secretismo, según reveló su hermana, María Victoria Gil, en una entrevista concedida a Martí Noticias.
La familia, dijo María Victoria al periodista Mario J. Pentón, asegura que ha podido conocer por vías no oficiales la magnitud de las penas solicitadas, mientras continúa sin acceso formal al expediente.
María Victoria afirma que la petición fiscal por el delito de espionaje contempla cadena perpetua, y que un proceso separado por delitos económicos solicitaría hasta tres décadas de privación de libertad.
Ese nuevo juicio estaría a punto de celebrarse, aunque las autoridades no han anunciado ni fecha ni detalles. “Tengo información de que el juicio es inminente. Posiblemente esta semana”, dijo.
El hermetismo es absoluto. Nadie en la familia ha recibido documentos oficiales, y según explica la hermana, la legislación cubana no obliga a que los parientes tengan acceso a las conclusiones provisionales del fiscal.
Ni la fiscalía ni el Ministerio del Interior han emitido una sola declaración pública sobre los cargos. El caso se mueve en la penumbra típica de los procesos políticos en la isla, apuntó.
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La familia sospecha que la causa se manejará nuevamente a puertas cerradas, como el juicio por espionaje celebrado recientemente. De acuerdo con María Victoria, hay demasiados altos funcionarios involucrados y demasiada información sensible como para permitir observadores.
“Mi hermano quiere hablar y por supuesto lo van a silenciar”, afirmó. La posibilidad de que se presenten como testigos figuras como Manuel Marrero o incluso Miguel Díaz-Canel no ha sido descartada.
Los delitos económicos que se imputan a Gil, dice su hermana, provienen de su etapa como gerente de la empresa de seguros marítimos Caudal en el Reino Unido, donde vivió con un nivel de vida que contrasta radicalmente con la realidad cubana.
Las autoridades también mantienen bajo investigación a su familia, cuyas viviendas fueron registradas sin aviso previo y cuyos dispositivos electrónicos fueron confiscados.
Aunque la esposa del exministro fue excarcelada tras pasar cuatro meses detenida en una casa de visita del Ministerio del Interior, la familia sigue bajo presión. La sobrina del exministro asegura sentirse vigilada por un coche que la sigue constantemente, un patrón que recuerda a la práctica habitual del aparato represivo cubano.
El segundo juicio contra Alejandro Gil llega en un momento de colapso nacional, con apagones interminables, una inflación fuera de control y un descontento social creciente.
Para la familia del exministro, la ofensiva judicial no es más que una maniobra política para desviar la atención y encontrar un responsable único de un desastre que fue diseñado y aprobado por toda la cúpula. La sentencia, advierte su hermana, ya está escrita.
Preguntas frecuentes sobre el juicio secreto a Alejandro Gil
¿Por qué enfrenta Alejandro Gil un juicio secreto en Cuba?
Alejandro Gil, exministro de Economía de Cuba, enfrenta un juicio secreto por cargos de espionaje y delitos económicos, como malversación y cohecho. El juicio se realiza bajo estricto secretismo y a puertas cerradas, una práctica común en Cuba para casos de delitos considerados contra la seguridad del Estado. La falta de transparencia y la restricción de acceso a la familia y la prensa independiente refuerzan la opacidad del sistema judicial cubano.
¿Cuáles son las acusaciones contra Alejandro Gil?
Alejandro Gil enfrenta graves acusaciones que incluyen espionaje, malversación, cohecho, evasión fiscal, lavado de activos y falsificación de documentos públicos. La acusación más seria es el espionaje, por la cual se le pide cadena perpetua. Se le acusa de haber espiado para la CIA, aunque él y su defensa lo niegan rotundamente.
¿Cuál ha sido la reacción internacional al caso de Alejandro Gil?
La comunidad internacional, especialmente desde España donde reside su hermana María Victoria Gil, ha mostrado preocupación por la falta de transparencia y el secretismo del juicio. Se ha pedido apoyo internacional para exigir un juicio público y transparente. René González, exespía cubano, incluso ha solicitado un juicio abierto, evidenciando las fracturas internas en el régimen cubano.
¿Cuál es el contexto político en Cuba en el que se desarrolla este juicio?
El juicio a Alejandro Gil se desarrolla en un contexto de crisis económica, política y social sin precedentes en Cuba. El régimen enfrenta un descontento social creciente debido a apagones, inflación descontrolada y una economía en colapso. La familia de Gil sospecha que el juicio es una maniobra política para desviar la atención de estos problemas y encontrar un chivo expiatorio.
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