El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este sábado la acusación formal de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por cargos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas de guerra, tras su captura en una operación militar liderada por la unidad de élite Delta Force.
La fiscal general estadounidense, Pamela Bondi, confirmó en un comunicado que ambos fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York y que serán trasladados para enfrentar juicio en territorio estadounidense.
“Maduro y su esposa han sido acusados de conspirar para traficar cocaína hacia Estados Unidos y de utilizar armas automáticas y explosivos con fines terroristas”, explicó Bondi en su cuenta de X.
“Muy pronto afrontarán todo el peso de la justicia estadounidense, en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”, afirmó la fiscal.
Bondi agradeció al presidente Donald Trump por “tener el valor de exigir rendición de cuentas en nombre del pueblo estadounidense” y felicitó a las fuerzas militares que llevaron a cabo la “exitosa misión” de captura de la pareja venezolana.
La operación militar, según confirmaron fuentes del Pentágono y periodistas de CBS News, fue ejecutada por Delta Force, la misma unidad que abatió al líder del Estado Islámico, Abu Bakr al-Baghdadi, en 2019.
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Las fuerzas estadounidenses irrumpieron en territorio venezolano durante la madrugada del sábado, en medio de explosiones registradas en Caracas, Miranda, Aragua y La Guaira.
En Venezuela, el gobierno de Delcy Rodríguez ha denunciado una “agresión imperialista sin precedentes” y asegura desconocer el paradero de Maduro y Flores.
Por su parte, Diosdado Cabello llamó a la calma y pidió confianza en el alto mando político-militar, mientras se mantienen los cortes eléctricos y la presencia de tropas en zonas clave de la capital.
La acusación federal en Nueva York marca un paso histórico en la política estadounidense hacia Venezuela. Si se confirma el proceso judicial, sería la primera vez que un mandatario latinoamericano en ejercicio enfrenta cargos de narcoterrorismo ante un tribunal de Estados Unidos.
El caso recuerda al del dictador panameño Manuel Noriega, capturado por EE. UU. en 1989 y juzgado en Miami por narcotráfico, aunque esta vez se trataría del primer proceso por cargos de narcoterrorismo contra un gobernante latinoamericano.
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