El presidente Donald Trump restó importancia este lunes a las amenazas de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien el fin de semana pidió “poner fin a las órdenes de Washington” sobre la política interna de su país.
Al ser abordado por el corresponsal David Alandete en la Casa Blanca sobre las declaraciones de Rodríguez, Trump respondió con indiferencia: “No sé exactamente qué ocurrió ahí, pero tenemos una buena relación”.
El mandatario ha sostenido que el diálogo con la sucesora de Nicolás Maduro es “magnífico” y ha evitado cualquier confrontación directa con la líder chavista, que intenta consolidar su poder en medio del proceso de transición política.
Las palabras de Trump -cuando se dirigía a abordar el avión presidencial este lunes- contrastan con el discurso de Rodríguez, quien durante un acto con trabajadores petroleros en Puerto La Cruz pidió “abrir espacios para la divergencia democrática” y reclamó “respeto a la soberanía venezolana”.
“Ya basta de las órdenes de Washington sobre políticos en Venezuela”, dijo en un mensaje difundido por la agencia EFE.
El discurso de la presidenta interina se produce en un momento en que su Gobierno impulsa un proceso de diálogo con sectores políticos y económicos del país, mientras Estados Unidos mantiene un papel determinante en la transición tras la captura de Maduro, ocurrida el 3 de enero durante una operación militar ordenada por Trump.
Aunque Rodríguez intenta presentarse como una figura soberana, analistas coinciden en que su poder real sigue condicionado por las decisiones de Washington y el secretario de Estado Marco Rubio, quienes supervisan la reestructuración institucional y económica de Venezuela.
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