
Vídeos relacionados:
Fieles a su tradición de ayuda al régimen cubano, activistas y organizaciones civiles mexicanas instalaron este jueves un centro de acopio de ayuda humanitaria en el Zócalo de Ciudad de México, donde ciudadanos donan alimentos, medicinas y artículos básicos que serán enviados a la isla en un buque del Gobierno mexicano.
La iniciativa, difundida por redes sociales, muestra a decenas de voluntarios organizando las donaciones bajo carpas blancas frente a Palacio Nacional, en el famoso Zócalo.
Según los promotores, el objetivo es apoyar a la población cubana ante la creciente escasez de productos esenciales y las restricciones energéticas agravadas en las últimas semanas tras la caída de Nicolás Maduro en Venezuela y las presiones de Estados Unidos sobre La Habana.
“Además de las 800 toneladas de ayuda humanitaria que el Gobierno de Claudia Sheinbaum está enviando a Cuba, la sociedad civil mexicana también se ha sumado voluntariamente a recolectar víveres y artículos de primera necesidad”, explicó en redes sociales el periodista Luis de Jesús.
El Gobierno mexicano se comprometió a garantizar el traslado marítimo de la ayuda recolectada por los activistas, con una larga tradición de apoyo acrítico al régimen, y que en numerosas ocasiones incluso han replicado métodos de represión, como los actos de repudio contra opositores cubanos en México.
La campaña ha llegado también al ámbito universitario. En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), estudiantes de posgrado organizaron una recogida de víveres del 17 al 20 de febrero en las islas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Los jóvenes han pedido principalmente donaciones de medicamentos, sueros, antibióticos y material de curación.
“El pueblo cubano enfrenta una situación humanitaria muy grave. Queremos contribuir con lo que podamos desde aquí”, señaló una estudiante participante en la colecta universitaria.
El nuevo envío de ayuda humanitaria se produce tras la suspensión del suministro de petróleo venezolano a Cuba, medida derivada de los cambios en la política energética regional y las sanciones impulsadas por el Gobierno de Donald Trump.
La falta de combustible ha agravado los apagones, la escasez de transporte y el colapso hospitalario en la isla y forma parte de las presiones de la Casa Blanca para forzar un cambio de régimen en un país donde la población lleva décadas padeciendo represión, extrema pobreza y crisis sistémica, mientras el poder se afianza en un doble discurso.
Mientras el Gobierno cubano atribuye la crisis al embargo estadounidense, analistas coinciden en que la raíz del colapso está en el agotamiento del modelo económico centralizado y en la falta de reformas estructurales.
En contraste, la solidaridad civil mexicana ha buscado canalizar la ayuda “directamente al pueblo cubano”, aunque organizaciones de derechos humanos han advertido que parte de los envíos anteriores terminó bajo control del régimen y no llegó a las familias necesitadas.
México tiene una larga tradición de apoyo a la llamada revolución de Fidel Castro, y sus activistas en ese país no suelen cuestionarse el origen real de la crisis que padece la población.
Archivado en: