Aunque el portaaviones USS Gerald R. Ford abandonó recientemente el Caribe para ser trasladado a Oriente Medio en medio de tensiones con Irán, Estados Unidos mantiene una poderosa presencia militar en la región, según confirmó este viernes el Comando Sur (SOUTHCOM).
En un mensaje publicado en la red social X, la entidad subrayó su “compromiso con la seguridad y la estabilidad regionales” y aseguró que los “combatientes de élite de la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear, incluido el grupo Iwo Jima Amphibious Ready, continúan operando en el Caribe para avanzar en la Estrategia de Defensa Nacional desbaratando redes criminales, combatiendo el narcoterrorismo y disuadiendo a actores malignos”.
El mensaje deja claro que, pese a la salida del Ford —considerado el portaaviones más avanzado y letal de la Marina estadounidense—, Washington no ha reducido su presión militar en el hemisferio. Por el contrario, el despliegue sigue activo bajo la Operación Southern Spear (Lanza del Sur), una campaña iniciada en septiembre de 2025 contra organizaciones que Estados Unidos clasifica como narcoterroristas transnacionales.
El USS Gerald R. Ford había entrado en el área de responsabilidad del Comando Sur en noviembre de 2025, en lo que fue interpretado como una demostración de fuerza sin precedentes en décadas en el Caribe, en medio de la crisis venezolana y el aumento de operaciones contra el narcotráfico marítimo.
Su presencia fue acompañada por otros buques de asalto anfibio y unidades de apoyo, consolidando el mayor despliegue naval estadounidense en la zona en años recientes.
Sin embargo, en febrero de 2026 el Pentágono ordenó su traslado hacia Oriente Medio, reconfigurando prioridades estratégicas globales. Aun así, la estructura operativa en el Caribe permanece intacta.
Entre los activos destacados figura el Iwo Jima Amphibious Ready Group (ARG), encabezado por el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima (LHD-7) y acompañado por el USS San Antonio (LPD-17) y el USS Fort Lauderdale (LPD-28).
Esta fuerza “azul-verde” -fuerza conjunta compuesta por la Armada (azul) y el Cuerpo de Marines (verde)-, integrada por más de 4,500 marineros e infantes de marina junto a la 22nd Marine Expeditionary Unit (SOC), está diseñada para ejecutar operaciones de respuesta rápida, interdicción marítima, evacuaciones y asaltos anfibios.
“El área de responsabilidad del SOUTHCOM continúa apoyando la Operación Southern Spear, operaciones dirigidas por el Departamento de Defensa y la prioridad del presidente de proteger la patria”, añadió el Comando Sur en su publicación, etiquetando a la Marina, el Cuerpo de Marines y otras unidades operativas.
Desde el inicio de la campaña, Estados Unidos ha ejecutado decenas de ataques contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental. Las autoridades sostienen que el objetivo es interrumpir rutas marítimas clave utilizadas por redes criminales, muchas de ellas vinculadas a regímenes y actores considerados hostiles por Washington.
Aunque el retiro del Ford podría interpretarse como una reducción de tensión, el mensaje del Comando Sur apunta en sentido contrario: la estrategia de presión militar en el Caribe continúa, con un despliegue significativo que mantiene bajo vigilancia constante una de las regiones marítimas más sensibles para la seguridad hemisférica.
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