El encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, retomó esta semana sus recorridos por barrios cubanos, esta vez en Santiago de Cuba, donde visitó a familias afectadas por el huracán Melissa y supervisó la entrega de ayuda humanitaria canalizada a través de Cáritas Cuba.
En un mensaje publicado por la Embajada de Estados Unidos en Cuba en la red social X, Hammer destacó “la increíble resiliencia del pueblo cubano” y reiteró la disposición de Washington a “seguir mandando ayuda humanitaria al pueblo cubano”.
El diplomático acompañó el mensaje con la etiqueta #ConCubanosdeaPie, que ha identificado su estrategia de contacto directo con la ciudadanía desde su llegada a la isla.
Durante su visita a Santiago, Hammer conversó con vecinos y pequeños emprendedores sobre la situación tras el paso del ciclón. “¿Cuénteme un poco cómo está la situación?”, preguntó a residentes que explicaron que la recuperación ha sido lenta y basada, en buena medida, en el esfuerzo propio.
“Poco a poco lo fuimos levantando nosotros”, comentó uno de los afectados sobre su negocio, dañado completamente por el huracán.
El diplomático también se interesó por la crisis eléctrica. Según relataron los vecinos, los apagones en la zona pueden extenderse entre ocho y diez horas diarias, una situación que continúa afectando tanto la vida doméstica como la actividad económica.
Hammer explicó que la ayuda distribuida forma parte de los fondos aprobados por el Gobierno estadounidense para asistencia humanitaria tras el huracán Melissa.
“A través de Cáritas Cuba estamos haciendo un reparto de ayuda del Gobierno de Estados Unidos y vamos a ver si hay más necesidad. Si hace falta más, eso es lo que queremos hacer por parte de nuestro gobierno, seguir mandando”, afirmó durante el intercambio.
Hammer regresó a la isla luego de un viaje que le llevó a España e Italia, en el que mantuvo una intensa agenda de contactos y diálogo con cubanos exiliados, el Vaticano y diplomáticos de los países de la región ante la Santa Sede.
Este domingo, en Santiago de Cuba, los vecinos agradecieron el gesto del diplomático y este respondió entregando una pequeña “campana de la libertad” como símbolo de la celebración de los 250 años de independencia de Estados Unidos.
“Allá donde vaya este año, vamos a celebrar 250 años de libertad en Estados Unidos y tocaremos juntos la campana de la libertad”, expresó.
La llamada “diplomacia a pie de calle” ha caracterizado la gestión de Hammer en Cuba. Desde su llegada ha recorrido distintas provincias, se ha reunido con miembros de la sociedad civil, emprendedores y periodistas independientes, y ha visitado comunidades afectadas por crisis energéticas o fenómenos naturales.
Estos recorridos han generado malestar al régimen, que en ocasiones ha organizado actos de repudio o desplegado vigilancia para limitar sus movimientos.
En medio de la actual tensión bilateral y del endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana, Hammer insiste en mantener el contacto directo con los ciudadanos.
Su mensaje, reiterado en Santiago de Cuba, apunta a una combinación de presión política al régimen y apoyo humanitario al pueblo cubano en un contexto de prolongada crisis económica y energética.
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