La Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear del Comando Sur de EE.UU. ejecutó ayer un ataque cinético letal contra una embarcación en el Pacífico oriental, matando a seis hombres identificados como narcoterroristas vinculados a Organizaciones Terroristas Designadas.
El ataque fue ordenado por el general de cuatro estrellas Francis L. Donovan, comandante del SOUTHCOM, y anunciado este lunes a través de la cuenta oficial de X del Comando Sur. Según el comunicado, la inteligencia confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico. No hubo bajas entre las fuerzas militares estadounidenses.
El Comando Sur publicó la siguiente declaración: "El 8 de marzo, por orden del comandante del SOUTHCOM, el general Francis L. Donovan, la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear ejecutó un ataque cinético letal contra una embarcación operada por Organizaciones Terroristas Designadas. La inteligencia confirmó que la embarcación transitaba por rutas conocidas de narcotráfico en el Pacífico oriental y estaba involucrada en operaciones de narcotráfico. Seis narcoterroristas masculinos fueron eliminados durante esta acción. Ninguna fuerza militar estadounidense resultó herida".
Este es el primer ataque reportado en marzo de 2026 y se enmarca dentro de la Operación Southern Spear, una campaña militar lanzada en septiembre de 2025 bajo la administración Trump que combina vigilancia aérea, interdicciones navales y ataques cinéticos letales contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico en el Pacífico oriental y el Caribe.
Desde el inicio de la operación, el Pentágono contabiliza al menos 130 muertos en más de 38 ataques. Bajo el mando específico del general Donovan, quien asumió el SOUTHCOM el 5 de febrero, los ataques se han intensificado: dos muertos el 5 de febrero, dos el 9 de febrero, tres el 13 de febrero, once el 16 de febrero en tres ataques coordinados, tres el 20 de febrero y tres más el 23 de febrero.
Donovan reemplazó al almirante Alvin Holsey, retirado prematuramente por discrepar con los planes de bombardeos a embarcaciones de drogas impulsados por el secretario de Defensa Pete Hegseth. El marco legal de la operación se basa en la designación de cárteles como organizaciones terroristas extranjeras, lo que habilita el uso de fuerza letal en aguas internacionales sin necesidad de captura ni proceso judicial previo.
La campaña, sin embargo, ha generado una creciente controversia internacional. Familias de Trinidad y Tobago presentaron una demanda federal en EE.UU. bajo la Death on the High Seas Act y el Alien Tort Statute, alegando que Chad Joseph, de 26 años, y Rishi Samaroo, de 41, eran pescadores sin vínculos con el narcotráfico que regresaban de Venezuela cuando su embarcación fue alcanzada. Colombia y varios gobiernos caribeños también han denunciado que algunas víctimas eran civiles.
Organizaciones de derechos humanos advierten que los ataques se realizan sin verificación previa de identidades ni confirmación pública de cargamentos de drogas, lo que podría constituir una violación al derecho humanitario internacional. El Pentágono ha defendido en reiteradas ocasiones la legalidad de las operaciones bajo la ley estadounidense e internacional.
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