Hace cinco días, Niurka Casanova, madre de Michel Ortega Casanova, uno de los primeros cuatro cubanos caídos en la lancha abatida el 25 de febrero en Cayos Falcones, Villa Clara, pedía entre lágrimas al régimen cubano, en una entrevista concedida a CiberCuba, que le entregaran el cuerpo de su hijo. Ayer lunes, la única hermana que le quedaba a Michel en Morón (Ciego de Ávila), viajó a La Habana, reconoció el cadáver y aceptó que fuera cremado para poder trasladar sus cenizas a Estados Unidos, país donde él residía desde hace 20 años.
Al dolor por la pérdida, la familia ha tenido que sumar el desembolso de 1.000 dólares por el tiempo que el cadáver permaneció en Medicina Legal. Según las cuentas que les sacaron, debían 50 dólares por día. Así lo afirmó a CiberCuba Misael Ortega Casanova, hermano de Michel.
La madre, Niurka Casanova, da otra cifra. Dice que pagaron entre 200 y 300 pesos cubanos, pero a la pregunta de CiberCuba de si está segura, dijo que no porque cree que su hija de Cuba no le cuenta toda la verdad para no preocuparla.
Una vez publicada la noticia, Norita Zamora, la hermana de Michel que vive en Cuba, asegura que no le cobraron por entregarle el cadáver y defiende la gestión de la Seguridad del Estado para agilizar el traslado del cuerpo.
Se da la paradoja de que la madre de Michel, completamente rota de dolor, pidió en la entrevista que concedió la semana pasada a CiberCuba, información sobre dónde estaba su hijo porque nadie, hasta el jueves 12 de marzo, había informado a la familia de las gestiones a realizar para recuperar el cuerpo.
Los hermanos y la esposa de Michel, desde Estados Unidos, lamentan que la Seguridad del Estado entregara el cuerpo sin el anillo de casado, que la viuda quería conservar de recuerdo. Tampoco les devolvieron su teléfono ni sus pertenencias.
Cuando la hermana llegó a Medicina Legal, en La Habana, le mostraron el cadáver, con el cuerpo tapado y sólo la cara al descubierto. Mientras ella lo reconocía, los agentes de la Seguridad del Estado filmaban la escena por lo que sólo pudo ver lo que le mostraron. Desde Florida, el resto de la familia se conectó por videollamada, pero no les permitieron ver el cuerpo, según el testimonio que ha dado a este portal Misael Ortega Casanova.
Una vez cremado el cuerpo de Michel, la Seguridad del Estado trasladó a la hermana de Michel y al esposo de ésta en un jeep escoltado. Desde Morón, muchos vecinos se han puesto en contacto con la familia de Estados Unidos para mostrar su disposición a asistir en el velorio porque Michel y su hermano Misael eran muy conocidos y queridos en el pueblo.
Ahora la familia solo piensa en trasladar las cenizas de Michel a Florida. Para ello, antes tienen que enviar desde Estados Unidos una urna funeraria homologada porque la que les entregaron en Cuba no cumple con la normativa vigente en EE.UU.
La madre de Michel está completamente destrozada. Y no es la única. La viuda ha perdido tanto peso en un mes que tiene preocupada a la familia. Al dolor, suman el saldo amargo que les queda porque la Embajada de Estados Unidos en Cuba no se ha pronunciado sobre lo ocurrido pese a que Michel era ciudadano americano. Hay que aclarar que la Embajada tampoco ha condenado la entrada en lancha y armados a Cuba.
Michel Ortega iba en la lancha que fue abatida por guardafronteras del régimen en Cayos Falcones, en las inmediaciones del municipio de Corralillo, en Villa Clara, el pasado 25 de febrero. Este 13 de marzo, Miguel Díaz-Canel dijo que Cuba permitirá al FBI entrar en la Isla a investigar lo ocurrido. Poco podrán investigar una vez cremados los cuerpos. Al menos así lo ve el abogado de Cubalex Alain Espinosa que considera que se pierde la posibilidad de analizar, según los disparos que tiene el cadáver, desde dónde y a qué distancia les dispararon.
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