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Dar vida en Cuba hoy no es solo un acto de amor. Para muchas mujeres, se ha convertido en una experiencia marcada por el miedo, la incertidumbre y la supervivencia.
Un reciente reportaje de la BBC revela la realidad de cientos de embarazadas en la isla, obligadas a enfrentar sus últimos meses de gestación, y el momento del parto, en medio de apagones prolongados, escasez de alimentos y un sistema sanitario cada vez más deteriorado.
Mauren Echevarría Peña, una joven de 26 años ingresada en un hospital de maternidad en La Habana, espera dar a luz en cuestión de días. Su embarazo ha sido complicado, con diabetes gestacional e hipertensión. Pero hay algo que le preocupa incluso más: que el parto coincida con otro apagón nacional.
La escena no es difícil de imaginar en la Cuba actual: salas a oscuras, médicos trabajando bajo presión y la vida de un recién nacido dependiendo de generadores que muchas veces no tienen combustible suficiente.
Aunque Mauren reconoce el esfuerzo del personal médico, la realidad es que no todas las mujeres cuentan con esa atención. Según cifras oficiales, hay más de 32,800 embarazadas en Cuba, muchas de ellas enfrentando condiciones mucho más precarias.
Fuera del hospital, la situación puede ser aún más dura.
Indira Martínez, con siete meses de embarazo, no puede garantizar ni siquiera una alimentación básica. Sin electricidad durante horas, o días, cocinar se vuelve un reto diario. La nevera vacía, el uso de carbón como única alternativa y la falta de nutrientes esenciales marcan su rutina.
“Hay que levantarse de madrugada cuando vuelve la luz para cocinar lo poco que haya”, cuenta. Su testimonio, recogido por la BBC, refleja un desgaste físico y emocional que va más allá del embarazo.
Pero el miedo de Indira no termina con el parto. Su mayor angustia es el futuro de su hija.
“¿Cómo voy a decirle que no tiene futuro en la vida? Porque no lo tendrá”, afirma con una mezcla de resignación y dolor.
Ese sentimiento no es aislado. En un país con baja natalidad, envejecimiento poblacional y una emigración masiva, cada vez más cubanos se cuestionan si traer un hijo al mundo en la isla es una decisión responsable.
Mientras tanto, el régimen insiste en responsabilizar exclusivamente a Estados Unidos por la crisis. En febrero, autoridades sanitarias aseguraron que más de 32,000 embarazadas estaban en riesgo por el déficit de combustible, en lo que calificaron como consecuencia del “bloqueo energético”.
Sin embargo, dentro de Cuba continúan acumulándose denuncias que apuntan a problemas estructurales más profundos. Casos como el de un hospital en Granma donde gestantes pasaron semanas sin ultrasonidos por falta de combustible, o imágenes de salas de parto con infestaciones de cucarachas en Santiago de Cuba, han alimentado la indignación ciudadana.
La precariedad también se cuela en gestos que intentan mostrar solidaridad. En Villa Clara, la donación de una simple caldosa a embarazadas generó un intenso debate en redes sociales, donde muchos vieron en la escena no un acto de apoyo, sino el reflejo de la escasez extrema.
Y en medio de ese contexto, la vida sigue abriéndose paso como puede.
Hace apenas unos días, una mujer dio a luz dentro de una guagua en La Habana, asistida por pasajeros en medio del trayecto. Historias que conmueven, pero que también evidencian las carencias de un sistema incapaz de garantizar condiciones mínimas para algo tan básico como un parto seguro.
Parir en Cuba ya no es solo traer un hijo al mundo. Es hacerlo en medio de apagones, con hambre, sin certezas y con la angustia de no poder prometerle un futuro mejor.
Preguntas frecuentes sobre la crisis de maternidad y salud en Cuba
CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇
¿Cómo afecta la crisis energética en Cuba a las mujeres embarazadas?
La crisis energética en Cuba afecta gravemente a las mujeres embarazadas al enfrentar apagones prolongados durante el embarazo y el parto. Esto pone en riesgo la salud de las madres y los recién nacidos debido a la falta de electricidad en los hospitales, lo que puede llevar a situaciones críticas durante los partos.
¿Qué condiciones enfrentan las mujeres embarazadas en Cuba debido a la escasez de alimentos?
Las mujeres embarazadas en Cuba enfrentan condiciones extremadamente difíciles debido a la escasez de alimentos. Muchas no pueden garantizar una alimentación básica adecuada, lo que afecta tanto su salud como la del bebé. La falta de nutrientes esenciales y la necesidad de cocinar con carbón en ausencia de electricidad agravan aún más la situación.
¿Cuál es la importancia del apoyo social y familiar para las madres cubanas en medio de la crisis?
El apoyo social y familiar es crucial para las madres cubanas en medio de la crisis, ya que muchas dependen de la solidaridad de vecinos y familiares para obtener alimentos, medicamentos y otros recursos básicos. La comunidad se convierte en un pilar esencial para enfrentar las carencias impuestas por la crisis económica y social en la isla.
¿Cómo afectan los problemas estructurales del sistema de salud cubano a los partos?
Los problemas estructurales del sistema de salud cubano afectan gravemente a los partos al no poder garantizar condiciones mínimas de seguridad en los hospitales. La falta de recursos, apagones y escasez de equipos médicos adecuados incrementan los riesgos durante el parto, poniendo en peligro la vida de las madres y los recién nacidos.
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