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Kuwait confirmó este viernes que un ataque iraní con drones dañó una planta de energía y desalinización de agua, en una escalada que amenaza directamente el suministro hídrico del país, dado que aproximadamente el 90% del agua potable kuwaití proviene de este tipo de instalaciones.
El Ministerio de Electricidad, Agua y Energía Renovable de Kuwait reportó daños materiales en algunos componentes de la instalación y desplegó de inmediato equipos de emergencia y técnicos para asegurar el sitio y mantener la eficiencia operativa, en coordinación con las autoridades de seguridad.
El ataque a la planta desalinizadora ocurrió el mismo día en que drones iraníes impactaron nuevamente la refinería de Mina al-Ahmadi, provocando incendios que fueron controlados sin heridos reportados.
No es la primera vez que esa refinería es blanco de Irán: el 19 de marzo sufrió un primer impacto de dron que generó un pequeño incendio sin víctimas, y al día siguiente fue atacada por segunda vez con drones que provocaron incendios en algunas de sus unidades.
El ataque de este viernes representa una escalada cualitativa al extenderse a la infraestructura hídrica del país, considerada de primer orden estratégico por la dependencia casi total de Kuwait de la desalinización para su abastecimiento de agua potable.
Las defensas aéreas kuwaitíes respondieron a las amenazas de misiles y drones iraníes, con explosiones atribuidas a intercepciones reportadas desde las primeras horas de la mañana. Los analistas advierten que el conflicto podría disparar el precio del barril de Brent de 67 a más de 110 dólares si la situación continúa escalando.
Estos ataques se enmarcan en el conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron la Operación Furia Épica contra instalaciones nucleares y militares iraníes, en la que murió el líder supremo Alí Jamenei. Cabe recordar que Trump había fijado el 6 de abril como fecha límite para alcanzar un acuerdo diplomático antes de intensificar las acciones militares.
Irán respondió con la Operación Promesa Verdadera 4, lanzando más de 500 misiles contra objetivos en Israel y bases estadounidenses en la región, en una respuesta que marcó una nueva fase del enfrentamiento.
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