El mercado informal de divisas en Cuba confirma este sábado 4 de abril un nuevo repunte en el precio del dólar y el euro, en un contexto marcado por una creciente desconfianza en el peso cubano tras la reciente emisión de billetes de mayor denominación por parte del régimen.
Según el monitoreo del medio independiente elTOQUE, el dólar estadounidense (USD) se cotiza hoy en 518 pesos cubanos (CUP), mientras el euro (EUR) asciende hasta los 585 CUP, reforzando la tendencia alcista iniciada tras casi dos semanas de estabilidad en el mercado paralelo.
El movimiento coincide con el anuncio del Banco Central de Cuba (BCC) de nuevos billetes de 2.000 y 5.000 CUP, una medida que las propias autoridades han reconocido como respuesta al aumento de precios y a la necesidad de facilitar las transacciones en efectivo.
Sin embargo, más allá de la explicación oficial, la introducción de estos billetes es interpretada por muchos cubanos como una señal clara de la pérdida de valor del peso, lo que ha reforzado la demanda de divisas como refugio.
En economías con alta inflación y escasa confianza en la moneda nacional, este tipo de medidas suele tener un efecto inmediato: aumenta la percepción de devaluación y se acelera la llamada “huida hacia el dólar”. En el caso cubano, donde el mercado informal actúa como referencia real del tipo de cambio, este impacto se refleja con rapidez.
La reciente subida del dólar —de 515 a 518 CUP en apenas dos jornadas— y el salto del euro hasta los 585 CUP apuntan a un cambio de tendencia tras la fase de estabilidad observada en días anteriores.
Mientras tanto, la MLC muestra un comportamiento opuesto y desciende hasta los 390 CUP, confirmando su volatilidad y su dependencia del consumo interno.
En este escenario, la emisión de billetes de alta denominación no parece aliviar las tensiones del mercado, sino más bien acentuarlas, al reforzar la percepción de que el peso cubano continúa perdiendo valor en la práctica cotidiana.
El resultado es un mercado que vuelve a moverse al alza, impulsado no solo por factores económicos, sino también por expectativas y desconfianza en la moneda nacional.
Archivado en:
