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Un artículo de análisis publicado por el diario británico The Guardian plantea que la reciente llegada de un petrolero ruso a Cuba y la liberación de más de 2.000 presos podrían ser señales de avances en negociaciones discretas entre el gobierno de Estados Unidos y el régimen cubano.
El texto, firmado por el periodista Ruaridh Nicoll, interpreta como indicios de acercamiento la decisión de Washington de permitir el arribo del buque Anatoli Kolodkin, sancionado previamente, con unas 700.000 barriles de crudo a la terminal de Matanzas.
Este movimiento contrasta con la política anunciada por el presidente Donald Trump de cortar el flujo de petróleo hacia la isla, aunque días antes había declarado que no se opondría a envíos puntuales.
A ello se suma el anuncio del régimen cubano sobre la liberación de 2.010 reclusos, presentada como un gesto humanitario por la Semana Santa. Sin embargo, según el análisis, este hecho podría formar parte de una dinámica de “gestos recíprocos” dentro de conversaciones en curso entre ambas partes, una interpretación que rechazan voces de la sociedad civil cubana, como el opositor José Daniel Ferrer.
El artículo subraya que estas interpretaciones no han sido confirmadas oficialmente, pero apunta a que podrían encajar en un escenario de negociación más amplio. En ese sentido, sugiere incluso la posibilidad de una transición controlada en Cuba, similar a la observada en Venezuela, con apertura económica limitada y permanencia de las élites en el poder.
Mientras tanto, la crisis en la isla continúa profundizándose. La escasez de combustible, los apagones diarios y el colapso del turismo reflejan el deterioro económico, agravado por la salida de aerolíneas internacionales y la emigración masiva de cubanos en los últimos años.
El análisis también destaca el crecimiento de las Mipymes y la aparición de una nueva clase empresarial vinculada al poder, especialmente a estructuras como GAESA. Incluso menciona declaraciones inusuales dentro del entorno de la familia Castro que apuntan a una mayor apertura económica.
No obstante, el propio texto advierte que cualquier eventual acuerdo podría dejar en situación aún más vulnerable a amplios sectores de la población cubana que dependen del Estado y no tienen acceso a ingresos desde el exterior.
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