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Europa está acelerando un plan de contingencia conocido informalmente como "OTAN Europea" para garantizar la defensa del continente si Estados Unidos abandona la Alianza Atlántica, según reveló el Wall Street Journal en un reportaje firmado desde Berlín y Bruselas.
El plan, concebido el año pasado y avanzado a través de conversaciones informales y reuniones de trabajo en los márgenes de la OTAN, busca colocar a más europeos en roles de mando y control de la alianza y suplir los activos militares estadounidenses con recursos propios.
El objetivo declarado es preservar la disuasión contra Rusia, la continuidad operativa y la credibilidad nuclear, incluso si Washington retira sus fuerzas de Europa o se niega a acudir en defensa de sus aliados, como el presidente Donald Trump ha amenazado.
El detonante inmediato fue la crisis entre Trump y la OTAN provocada por la guerra contra Irán: a principios de este mes, Trump amenazó con retirar a EE. UU. de la alianza por la negativa de los aliados a apoyar su campaña militar, afirmando que la decisión estaba "más allá de toda reconsideración".
En días recientes, Trump calificó a los aliados europeos de "cobardes" y a la OTAN de "tigre de papel", añadiendo en referencia al presidente ruso Vladimir Putin: "Putin también lo sabe".
El plan también se aceleró tras las amenazas de Trump de apoderarse de Groenlandia, territorio de la aliada Dinamarca. El propio mandatario reconoció: "Todo comenzó con Groenlandia. La queremos. No quieren dárnosla y dije: 'OK, adiós'".
El giro decisivo ha sido el cambio de posición de Alemania, que durante décadas resistió los llamamientos franceses a una mayor soberanía europea en defensa. El canciller Friedrich Merz comenzó a finales del año pasado a reevaluar esa postura al concluir que Trump estaba dispuesto a abandonar Ucrania y que ya no había valores claros que guiaran la política de EE. UU. dentro de la OTAN.
Ese giro alemán desbloqueó un acuerdo más amplio que incluye a Reino Unido, Francia, Polonia, los países nórdicos y Canadá, que presentan el plan como una "coalición de los dispuestos" dentro de la OTAN.
El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, fue directo: "La OTAN debe volverse más europea para seguir siendo transatlántica".
El presidente finlandés Alexander Stubb, uno de los líderes más involucrados en los planes y quien mantiene una relación cercana con Trump, llamó al mandatario inmediatamente después de su amenaza de salida para informarle sobre los planes europeos.
"El traslado de la carga desde EE. UU. hacia Europa está en marcha y continuará como parte de la estrategia de defensa y seguridad nacional de EE. UU.", declaró Stubb al WSJ.
"Lo más importante es entender que está ocurriendo y hacerlo de manera gestionada y controlable, en lugar de que EE. UU. simplemente se retire rápidamente", añadió.
La embajadora de Suecia en Alemania, Veronika Wand-Danielsson, confirmó la dinámica: "Estamos tomando precauciones y manteniendo conversaciones informales con un grupo de aliados afines, y contribuiremos a llenar el vacío dentro de la OTAN cuando sea necesario".
Los desafíos son enormes: toda la estructura de la OTAN está construida en torno al liderazgo estadounidense, desde la logística y la inteligencia hasta el mando militar supremo, que siempre ha sido un estadounidense. Los europeos carecen de sistemas satelitales, de vigilancia y de alerta de misiles equivalentes a los de EE. UU.
El almirante retirado estadounidense James Foggo, quien ocupó altos cargos vinculados a la OTAN, reconoció que los europeos "tienen la capacidad" y "algo del hardware", pero advirtió que necesitan invertir y desarrollar capacidades más rápido, y que "una europeización de la OTAN debería haber llegado antes".
Merz y el presidente francés Emmanuel Macron abrieron conversaciones sobre si el disuasor nuclear francés podría extenderse para cubrir a otras naciones europeas, incluida Alemania, mientras que Berlín y Londres anunciaron el mes pasado un proyecto conjunto para desarrollar misiles de crucero furtivos y armas hipersónicas con alcances superiores a 2,000 kilómetros.
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