Una experiencia que parecía ser un simple plan de fin de semana terminó revelando una realidad cada vez más común para muchos cubanos y es el tema del acceso a hoteles en La Habana que se ha convertido en una carrera de obstáculos marcada por restricciones, largas colas y precios fuera del alcance de la mayoría.
La usuaria de Facebook Yaraidi Rodríguez compartió en un video su recorrido por varios hoteles de la capital en busca de una oferta promocional. Lo que encontró fue frustración tras frustración.
En el céntrico Iberostar Parque Central, por ejemplo, le informaron que ya no había disponibilidad. Según le explicaron, desde las cinco de la mañana personas habían hecho cola para lograr entrar a desayunar, dejando el hotel lleno antes de las diez.
La escena no fue distinta en otros lugares. En el Hotel Nacional le aclararon que las ofertas para cubanos solo aplican de lunes a viernes y deben reservarse con al menos 48 horas de antelación. Es decir, los fines de semana quedan prácticamente fuera del alcance para el público nacional.
En el Paseo del Prado, la exigencia era consumir un mínimo de 30 dólares, mientras que en otros hoteles los precios resultaban aún más elevados. En el Hotel Cohiba, por ejemplo, le ofrecieron paquetes desde 14,000 pesos por persona, y opciones más completas que podían alcanzar hasta los 100,000 pesos.
“¿Y esto qué cosa es?”, reaccionó sorprendida ante las tarifas.
Finalmente, logró entrar a una instalación —el Hotel Neptuno-Tritón— donde el acceso costaba alrededor de 4,000 pesos por persona. Sin embargo, incluso dentro, los precios de la comida y la bebida continuaron siendo un golpe al bolsillo: 1,950 pesos por un plato de pollo, más de 2,000 por cerdo, 300 pesos por una ración de arroz y 650 por una cerveza.
A pesar de haber pagado un monto inicial para consumir, el dinero no le alcanzó y tuvo que gastar más para cubrir la cuenta.
El testimonio refleja no solo el encarecimiento de los servicios en hoteles, sino también una política cada vez más restrictiva para los cubanos, quienes deben ajustarse a horarios limitados, reservas anticipadas y precios que contrastan con sus ingresos.
Esta situación se enmarca en un patrón más amplio de exclusión económica en la hotelería cubana. Otros establecimientos eliminaron la posibilidad de pagar en pesos cubanos y exigen dólares, lo que deja fuera a la inmensa mayoría de la población.
Preguntas frecuentes sobre las restricciones en hoteles de La Habana para cubanos
CiberCuba te lo explica:
¿Cuáles son las restricciones para que los cubanos se alojen en hoteles de La Habana?
Los cubanos solo pueden acceder a los hoteles de La Habana de lunes a viernes y deben hacer las reservas con al menos 48 horas de antelación. Los fines de semana están reservados para turistas extranjeros.
¿Por qué los precios en los hoteles de La Habana son inaccesibles para la mayoría de los cubanos?
Los precios en los hoteles de La Habana, como el Iberostar Parque Central, son exorbitantes en comparación con el salario promedio de un cubano. Por ejemplo, entrar a la piscina puede costar 10,000 pesos cubanos, que equivalen a casi cinco veces el salario mínimo en Cuba, lo que hace que estos lugares sean prácticamente inalcanzables para la mayoría de la población.
¿Cómo afecta al turismo en Cuba la discriminación hacia los cubanos en hoteles?
La discriminación hacia los cubanos en hoteles de su propio país genera un sentimiento de exclusión y descontento social. Esto, combinado con la crisis económica y las restricciones, afecta negativamente la percepción del turismo en Cuba tanto para los locales como para los visitantes extranjeros.
¿Qué impacto tiene la política hotelera en la economía cubana?
La política hotelera en Cuba, que prioriza al turismo internacional, ha profundizado la desigualdad económica en la isla. Las instalaciones turísticas suelen ofrecer servicios y suministros que no están disponibles para la población local, lo que genera un contraste notable con la realidad diaria de los cubanos, quienes enfrentan escasez de alimentos y apagones frecuentes.
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