Entra en vigor nuevo decreto-ley de Aduanas en Cuba: Aumenta control sobre viajeros y equipajes



Control de pasajeros en Aeropuerto José Martí (Imagen de referencia) Foto © Cubadebate/Abel Padrón Padilla

Cuba amaneció este martes con un sistema aduanero mucho más estricto, centralizado y con mayores facultades de control sobre quienes entran y salen del país.

La nueva legislación refuerza la capacidad del Estado para inspeccionar equipajes, vigilar a los viajeros, retener mercancías e incluso actuar con atribuciones similares a las de órganos policiales, en un contexto donde millones de cubanos dependen de lo que traen consigo o reciben del exterior.

Detrás de este cambio está la entrada en vigor del Decreto-Ley No. 108 “De Aduanas”, junto a su reglamento (Decreto No. 134) y nueve resoluciones complementarias, publicados en la Gaceta Oficial No. 7 del 20 de enero de 2026 y vigentes exactamente 90 días después, es decir, desde este 21 de abril.

El nuevo paquete normativo deroga 41 disposiciones anteriores, incluido el Decreto-Ley No. 162 de 1996, que durante casi tres décadas fue la base del sistema aduanero cubano.

Según informó Cubadebate, la Aduana General de la República enmarcó esta reforma dentro de un “proceso de perfeccionamiento institucional y actualización del marco legal que rige su labor en cumplimiento del encargo estatal”.

La institución sostiene que las nuevas normas “armonizan con los postulados constitucionales” y con “los estándares internacionales promovidos por la Organización Mundial de Aduanas”.

Sin embargo, más allá de ese discurso, el contenido del decreto revela un rediseño profundo del papel de la Aduana, que pasa de ser un ente fundamentalmente fiscalizador a convertirse en un actor con amplias capacidades de control directo sobre personas, bienes y operaciones.

Más control sobre viajeros y equipajes

Uno de los cambios más sensibles para la población es el endurecimiento de los controles en frontera.

El nuevo marco legal institucionaliza procedimientos de inspección más rigurosos sobre viajeros, equipajes y cargas, en un momento en que la entrada de productos desde el exterior resulta vital para muchas familias.

El texto legal establece como misión central de la Aduana “garantizar la seguridad de la sociedad socialista”, una formulación que atraviesa todo el documento y que deja claro el enfoque político del sistema.

En la práctica, esto implica que cada persona que entra al país estará sujeta a un nivel de supervisión más alto, con menos margen para cuestionar o evitar los controles establecidos.

Poder concentrado en la cúpula de la Aduana

El Decreto-Ley 108 redefine la estructura de poder dentro de la institución.

El jefe de la Aduana General concentra ahora facultades mucho más amplias, incluyendo la posibilidad de crear o eliminar unidades aduaneras, autorizar regímenes especiales y decidir sobre el destino de las mercancías.

Podrá ordenar su retención, confiscación o declarar su abandono a favor del Estado, lo que refuerza el control sobre los bienes que entran al país.

El alcance de estas atribuciones se extiende incluso al ámbito penal.

La normativa establece que, cuando se detecten hechos presuntamente delictivos, las actuaciones de la Aduana tendrán “la validez que le corresponde a las ejecutadas por cualquier órgano de instrucción primaria”.

Otra disposición clave autoriza a la institución a:

“Disponer el control aduanero sobre locales, oficinas, almacenes, vehículos y otros medios de transporte, medios de embalaje, personas, y demás bienes y lugares, lo que incluye el registro.”

Este nivel de alcance amplía significativamente el radio de acción de la Aduana, que ahora puede intervenir en múltiples espacios más allá de los puntos de entrada al país.

Vigilancia tecnológica y control permanente

El nuevo sistema aduanero se apoya en un despliegue tecnológico que formaliza la vigilancia constante en aeropuertos y puertos.

El decreto institucionaliza controles radiológicos a personas y equipajes, inspecciones con unidades caninas y el uso obligatorio de circuitos cerrados de televisión en áreas aduaneras.

Además, se refuerza el carácter obligatorio de estos controles. La normativa permite a la Aduana impedir que una persona continúe su viaje si se niega a cooperar:

“La Aduana está facultada para impedir que una persona acceda a un salón estéril o aborde un medio de transporte internacional, si se negara a someterse al control de seguridad.”

Este punto introduce consecuencias inmediatas para los viajeros y amplía la discrecionalidad de los agentes aduaneros.

Nuevas restricciones y sanciones más severas

El decreto también endurece el régimen sancionador.

Se clasifican como infracciones “muy graves” -con decomiso y multas de hasta el triple del valor de la mercancía- la importación de drones, teléfonos satelitales, dispositivos GPS, propaganda contraria al interés del Estado, drogas, armas y materiales explosivos.

Uno de los aspectos más sensibles para la diáspora cubana es la prohibición de importar paquetes o mercancías para terceras personas que no formen parte del equipaje personal del viajero.

Esta medida golpea directamente el sistema informal de paquetería y a las llamadas “mulas”, un mecanismo clave para el abastecimiento de muchas familias en la isla.

Un entramado normativo para reforzar el control

El nuevo marco legal se apoya en nueve resoluciones complementarias -de la 529 a la 537 de 2025- que regulan cada fase del proceso aduanero: desde el control de mercancías y el aprovisionamiento de buques y aeronaves, hasta el desaduanamiento y el abandono de bienes a favor del Estado.

También se establece el sistema de Operador Económico Autorizado, mediante el cual la Aduana certificará a las empresas que considere confiables, reforzando el control institucional sobre el sector empresarial.

Lo que se mantiene: Envíos y equipajes personales

A pesar de los cambios, las autoridades han insistido en que no se modifican las reglas vigentes para las importaciones no comerciales realizadas por personas naturales.

Se mantienen las facilidades para importar alimentos, medicamentos, insumos médicos y artículos de aseo, así como el beneficio para la entrada de plantas eléctricas de más de 900 vatios, una medida adoptada en respuesta a la crisis energética.

Entre la modernización y el reforzamiento del control estatal

El vicejefe primero de la Aduana General, William Pérez González, defendió la reforma como una actualización necesaria que armoniza el sistema con los estándares internacionales de la Organización Mundial de Aduanas.

Según explicó, el proceso de elaboración tomó varios años e incorporó alrededor de 600 criterios y propuestas de diferentes organismos.

No obstante, el contenido del Decreto-Ley 108 apunta a una realidad más compleja. La reiterada referencia a la “seguridad de la sociedad socialista” y la ampliación de facultades de control reflejan una estrategia de fortalecimiento del aparato estatal en frontera.

En un país marcado por apagones prolongados, escasez de combustible y una fuerte dependencia de los envíos familiares desde el exterior, la nueva legislación configura un escenario de mayor vigilancia y control sobre uno de los principales canales de supervivencia de la población.

Más que una simple actualización técnica, la entrada en vigor de estas normas redefine la relación entre el Estado y los ciudadanos, consolidando un modelo donde la inspección, la regulación y la supervisión adquieren un peso mucho mayor en la vida cotidiana de quienes viajan o dependen de lo que llega desde fuera de la isla.

Preguntas frecuentes sobre el nuevo Decreto-Ley de Aduanas en Cuba

CiberCuba te lo explica:

¿Qué cambios introduce el Decreto-Ley No. 108 “De Aduanas” en Cuba?

El Decreto-Ley No. 108 refuerza el control sobre viajeros y equipajes, permitiendo inspecciones más rigurosas y la retención de mercancías. Además, centraliza el poder en la cúpula de la Aduana y amplía sus facultades, incluyendo capacidades similares a las de órganos policiales.

¿Cómo afecta la nueva normativa a los viajeros que llegan a Cuba?

Los viajeros estarán sujetos a controles más estrictos, con menos margen para cuestionar o evitar las inspecciones aduaneras. La normativa también permite a la Aduana impedir que una persona aborde un transporte internacional si se niega a someterse a los controles.

¿Qué restricciones se han implementado para las importaciones personales en Cuba?

El nuevo decreto prohíbe la importación de paquetes o mercancías para terceras personas que no sean parte del equipaje personal del viajero. Esto afecta directamente al sistema de paquetería informal, impactando a las "mulas" y a las familias que dependen de estos envíos para su abastecimiento.

¿Qué medidas se mantienen vigentes para la importación de ciertos productos en Cuba?

Se mantienen las facilidades para importar alimentos, medicamentos, insumos médicos y artículos de aseo sin carácter comercial, exentos del impuesto aduanero. Además, sigue vigente la exención para plantas eléctricas de más de 900 vatios.

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