El presentador cubano Carlos Otero reveló en un podcast el episodio que lo convenció de abandonar Cuba: una reunión en 2002 en la que Fidel Castro le narró, con inquietante detalle, el fusilamiento del que describió como el primer traidor a la revolución cubana, ocurrido en la Sierra Maestra.
Según Otero, aquella noche caminaba por el Malecón habanero cuando un taxi Mercedes Benz de Cubanacán se detuvo a su lado, le bajaron la ventanilla y un agente le mostró el carnet de la Seguridad del Estado: era una convocatoria obligatoria a una recepción en el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, con motivo de la visita de un presidente extranjero.
Junto a otros cuatro o cinco personalidades de la televisión cubana, Otero fue llevado a un salón de protocolo donde encontró una mesa repleta de exquisiteces que, según sus propias palabras, ni él ni el pueblo cubano tenían acceso en plena crisis.
Fue allí donde Castro, sin aparente motivo, comenzó a narrar la historia de un hombre que dormía a su lado en la Sierra Maestra y que intentó asesinarlo. Los rebeldes descubrieron la traición a tiempo, vaciaron la bala de la carabina del sospechoso y, cuando intentó ejecutar la acción, lo capturaron y fusilaron.
Lo que heló la sangre a Otero fue la forma en que Castro describió el momento del disparo.
«En el momento que le metimos el disparo, hubo un rayo que iluminó toda aquella escena», dijo el dictador, y añadió que siempre había querido encontrar un pintor que plasmara ese instante en un cuadro.
«Yo me asusté literal», relató Otero.
El presentaedor cuenta que a la una o dos de la madrugada llegó a su casa, abrazó a su hijo y le dijo a su esposa: «Nos vamos».
El presentador, que salió de Cuba el 8 de diciembre de 2007 a través de Canadá, calificó el relato de Castro como el de «un cruel loco» y «narcisista sarcástico», y aseguró que en ese momento comprendió que no había salida posible dentro del sistema.
El episodio no fue el único signo de la vigilancia que el régimen ejercía sobre él.
La Seguridad del Estado lo había interceptado previamente en el Malecón después de que lo vieran saludar al poeta disidente Raúl Rivero en un restaurante.
En otra ocasión, agentes lo obligaron a firmar un papel comprometiéndose a informar si escuchaba planes contra la vida de Castro. Otero firmó para que lo dejaran tranquilo, pero admite que nunca habría delatado a nadie.
El elenco de Sabadazo, el programa que dominó el prime time cubano con un 82% de audiencia durante el Período Especial, también fue convocado a actuar para Raúl Castro en la base aérea de San Antonio de los Baños, sin cobrar un centavo y sin posibilidad de negarse.
«Aquello era sí o sí. No, no era sí o sí o sí. Te estoy informando de que tienes que hacer esto. Te desaparecían, no sale más en televisión», recordó Otero.
El relato de Castro sobre el «primer traidor» corresponde históricamente a Eutimio Guerra, un campesino ejecutado el 17 de febrero de 1957 por delatar posiciones rebeldes al ejército de Batista.
Según el diario del Che Guevara, fue él quien lo fusiló, aunque Castro habló en primera persona del plural ante Otero, apropiándose narrativamente de la escena.
Tras 15 años en América TeVé conduciendo el show TN3 en Miami, Otero fue despedido en mayo de 2022 y desde entonces conduce «La Hora de Carlos», su propio programa en YouTube, los lunes y jueves a las 11 de la noche.
«A nosotros Fidel Castro nos engañó. Yo crecí creyendo en la revolución cubana. Yo pensé que yo vivía en el paraíso», confesó Otero, cuyo padre fue fundador del INDER y quien admite haber tardado años en comprender la verdadera naturaleza del régimen que lo vigilaba, lo controlaba y lo usaba a su antojo.
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