Los humoristas cubanos Carlucho (José Carlos Pérez) y Robertico (Roberto Riverón) volvieron a compartir escenario este domingo en el Teatro Las Vegas de Madrid, en un espectáculo titulado "El Reencuentro", que reunió al dúo cómico Los Bufomaníacos por primera vez en más de 25 años, coincidiendo con el Día de las Madres celebrado en España el primero domingo de mayo.
La velada, organizada por 30SINCO y Hummo Productions en la Calle de los Hermanos García Noblejas, de Madrid, arrancó a las 20:00 horas ante un público mayoritariamente cubano que no esperaba vivir algo más que una noche de risas.
Carlucho compartió en sus redes sociales un texto que resumió la dimensión emocional de la noche: «Subimos a un escenario a hacer reír… como lo hemos hecho toda la vida. Pero hay días en que la risa pesa distinto, porque no viene solo del talento, viene del recuerdo».
El humorista explicó que la fecha no fue casual: «Es que el reencuentro fue por 25 años, el Día de las Madres». Y añadió que la actuación tuvo una dedicatoria muy personal: «Ni la [madre] de él ni la mía viven y lo dedicamos a eso».
Pero el homenaje fue más allá de las madres biológicas. Carlucho señaló que todos los presentes en la sala compartían, en el fondo, un mismo origen: «Todos los que allí estaban tienen una misma madre: Cuba».
En su mensaje, el humorista evocó a esas madres ausentes con palabras que calaron hondo entre sus seguidores: «Hoy no están en una butaca… pero están en cada palabra, en cada gesto, en cada risa que regalamos. Porque una madre no se va, una madre se transforma. Se vuelve fuerza, se vuelve guía, se vuelve bendición».
La reacción del público confirmó que la noche superó todas las expectativas. Carlucho relató que alguien en la sala resumió la experiencia con una frase que lo marcó: «Yo pagué por venir a reír, pero no sabía que iba a hacer también una experiencia para llorar. Me mató», comentó el humorista.
Los Bufomaníacos se formaron y ganaron popularidad en Cuba durante el Período Especial de los años 90, una época de severa crisis económica en la isla, cuando el humor se convirtió en válvula de escape para toda una generación. El dúo se separó cuando Carlucho abandonó Cuba y siguió una trayectoria independiente en el exilio.
Carlucho construyó una sólida carrera en la televisión hispana de Estados Unidos, especialmente en America Tevé y Univista TV antes de trasladarse a Madrid tras recibir acreditación del gobierno español como corresponsal en Europa para emisoras de Latino Media Holding.
La semana previa al espectáculo, el humorista fue sorprendido por polémica iniciada por el presentador Carlos Otero, quien declaró públicamente que nunca volvería a trabajar con él.
Cinco días después, en una entrevista con CiberCuba, Carlucho mostró su sorpresa ya que le pareció llamativo que pese a que Carlos Otero ha trabajado con voceros del régimen, a la pregunta de con quién no trabajaría jamás, haya respondido con el nombre de Carlucho.
El reencuentro de Carlucho y Robertico en Madrid tuvo así una dimensión simbólica que fue más allá del humor: la reunión de dos figuras que marcaron la memoria colectiva de quienes vivieron el Período Especial y que siguen encontrando en el humor cubano una seña de identidad.
Carlucho lo cerró su post con una dedicatoria que lo dijo todo: «Feliz Día de las Madres, a las que están… y a las que siguen viviendo en nosotros».
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