Académico narra cómo escritora Dulce María Loynaz se enfrentó a oficial que quiso revisarle el bolso en Cuba



Alejandro González Acosta, junto a Dulce María Loynaz, de pie, en la casa de la escritora, donde se reunía la Academia de la Lengua Foto © Cedida por Alejandro Gonzalez Acosta

El académico cubano-mexicano Alejandro González Acosta desveló en entrevista con CiberCuba los detalles desconocidos detrás del Premio Cervantes 1992 otorgado a Dulce María Loynaz. Según contó en CiberCuba, la propuesta ganadora no partió de Cuba, sino de México, gracias a una cadena de casualidades en la que él tuvo mucho que ver. Y también contó una anécdota que retrata a la poetisa como una mujer de armas tomar.

Dulce María Loynaz, a quien trató con gran cercanía, la describe como alguien que poco tenía que ver con su nombre. «No era Dulce. Para empezar, el nombre (sellaba Mercedes) se lo pusieron mal, porque era muy fuerte, muy dura».

Cuenta González Acosta que la acompañó a recibir una medalla de la Cultura en el Palacio de la Revolución. Ella iba de negro, con un vestido de Balenciaga y un bolso Louis Vuitton. La guardia pretoriana quiso revisar su bolso y Dulce María Loynaz le respondió a un oficial sin inmutarse: «Mijo, yo soy la hija de un general mambí y en mi familia, si yo quisiera matar a tu primer ministro (porque nunca le dijo presidente, sino primer ministro) nosotros usamos machetes, no pistolas».

Acosta recuerda haber pensado en ese instante: «El que va a salir preso, soy yo». Pero tras ese incidente, la dejaron pasar sin revisarle el bolso.

El Cervantes, gracias a México

«La propuesta del premio Cervantes de Dulce María Loynaz no fue de Cuba, fue de México», destacó González Acosta, investigador del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y miembro de la Academia Cubana de la Lengua desde el 23 de abril de 1983.

Según relata, él fue quien propuso a Loynaz en el seno de la Academia hasta en tres ocasiones. La propia poetisa se lo agradeció con una frase que el académico recuerda con precisión: «Oye, gracias, pero fíjate que el resto de los colegas no tuvieron la iniciativa».

Sin embargo, la candidatura definitiva nació fuera de la isla. González Acosta editó junto a Gonzalo Celorio —entonces coordinador de difusión cultural de la UNAM y reciente Premio Cervantes 2025— una brevísima antología de poemas de Loynaz: «La Novia de Lázaro», «La Mujer Estéril» y «La Carta de Amor a Tutankamón».

Cuando llevaron el libro a Cuba, González Acosta entregó un ejemplar al mecenas hispano-mexicano Eulalio Ferrer, fundador de la Fundación Cervantina de México e impulsor del Festival Internacional Cervantino de Guanajuato.

Ferrer quedó fascinado, viajó a Cuba expresamente para conocer a Loynaz y, a su regreso, tomó una decisión: «A esta mujer hay que proponerla para el premio Cervantes».

El mecenas contactó entonces al diplomático español Inocencio Arias, en ese momento director de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y figura clave en la promoción del galardón, quien gestionó la candidatura.

González Acosta desmiente además la versión oficial que circuló en Cuba. "Eso es mentira, la propuesta oficial de Cuba fue Eliseo Diego», no Guillermo Cabrera Infante, como llegó a afirmarse.

La casa de Loynaz en El Vedado, donde la Academia Cubana de la Lengua se reunía mensualmente y que el académico describe como «la única institución independiente» que se mantenía en Cuba, fue convertida posteriormente en centro cultural, aunque hoy se encuentra en estado de deterioro.

Durante el éxodo del Mariel, vecinos del Comité de Defensa de la Revolución (CDR) atacaron la vivienda de la poetisa con piedras y huevos. González Acosta asegura que él y Eusebio Leal acudieron a protegerla.

El académico detalla la historia completa en su libro La Dama de América, publicado por Felipe Lázaro en la Editorial Betania, de Madrid, donde también recoge las reflexiones literarias de Loynaz, quien insistía en ser llamada «poetisa» y no «poeta», y resumía así su visión del arte: «La utilidad de la poesía es su belleza, no hay que pedirle más. Poesía de compromisos, no».

El Premio Cervantes otorgado a Loynaz en 1992 la convirtió en la segunda mujer en recibirlo, tras María Zambrano en 1988, y en la única escritora latinoamericana en obtenerlo hasta ese momento. La entrega oficial se realizó en 1993 de manos del hoy rey emérito Juan Carlos I de España, en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

COMENTAR

Archivado en:

Tania Costa

(La Habana, 1973) vive en España. Ha dirigido el periódico El Faro de Melilla y FaroTV Melilla. Fue jefa de edición murciana de 20 minutos, asesora en Vicepresidencia del Gobierno de Murcia (España); prensa en Grupo Mixto Asamblea de Melilla. Periodista en La Verdad de Murcia y ahora en Cadena SER






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.



Tania Costa

(La Habana, 1973) vive en España. Ha dirigido el periódico El Faro de Melilla y FaroTV Melilla. Fue jefa de edición murciana de 20 minutos, asesora en Vicepresidencia del Gobierno de Murcia (España); prensa en Grupo Mixto Asamblea de Melilla. Periodista en La Verdad de Murcia y ahora en Cadena SER


Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada