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Los padres de una cubana tardaron 27 horas en completar el trayecto en tren desde la ciudad de Holguín hasta La Habana, pues salieron el viernes a las 3:20 p.m. y llegaron el sábado a las 6:30 p.m., según una publicación en Facebook que describe el viaje como una verdadera odisea ferroviaria.
Laura Labrada Utria relató la experiencia de sus padres con una mezcla de asombro e ironía. "En ese mismo tiempo se puede tomar un avión, cruzar el planeta entero y bajarse en China. Pero no, mis padres prefirieron el turismo lento, biennn lento, para apreciar el paisaje nacional con total lujo de detalles y quedar casi desmayados", subrayó.
El tiempo empleado casi duplica el trayecto estimado en condiciones normales. La ruta Holguín–La Habana, que cubre aproximadamente 735 km, debería completarse en unas 16 horas según plataformas de planificación de viajes. Las 27 horas registradas reflejan el estado de colapso del sistema ferroviario cubano.
El incidente no es aislado. En febrero, pasajeros del tren La Habana–Santiago de Cuba quedaron varados en Camagüey por una locomotora averiada, con testimonios de hasta 30 horas de viaje total.
En enero, otro tren en esa misma ruta salió con más de tres horas de retraso y seguía detenido en Camagüey a las 3:45 a.m. del día siguiente, con baños en condiciones insalubres.
La crisis estructural explica estas demoras crónicas. El Ministerio del Transporte (Mitrans) reconoció en 2025 que de las 20 locomotoras necesarias, solo 14 estuvieron operativas en promedio durante 2024, y apenas el 63 % de los coches planificados funcionaba correctamente.
La escasez de combustible agrava el panorama. El ministro de Energía, Vicente de la O Levy, admitió el 13 de mayo que Cuba no tenía "nada de fuel, de diésel, solo gas acompañante".
Venezuela interrumpió sus envíos de petróleo, México suspendió prácticamente sus suministros en enero, y un cargamento ruso de 730,000 barriles llegado el 31 de marzo se agotó a inicios de mayo.
Ante ese escenario, Cuba redujo las frecuencias de trenes y ómnibus a una salida cada ocho días por destino desde febrero, cuando el Mitrans declaró el modo de emergencia en el transporte.
El transporte por carretera tampoco escapa a la crisis; en marzo, un ómnibus arrendado Santiago–La Habana sufrió seis averías y tardó casi 20 horas, con un pasaje de 17,000 pesos.
La situación empeorará en las próximas semanas. El ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, anunció el 15 de mayo que a partir del 18 de junio los trenes hacia Santiago, Guantánamo, Holguín y Bayamo-Manzanillo pasarán a operar solo una ida y vuelta cada dos semanas aproximadamente, lo que dejará a millones de cubanos con opciones de transporte interprovincial aún más limitadas.
Preguntas frecuentes sobre el colapso del transporte ferroviario en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el tren de Holguín a La Habana tarda tanto tiempo?
El trayecto en tren de Holguín a La Habana puede tardar hasta 27 horas debido al colapso del sistema ferroviario cubano. Las demoras se deben a problemas como el mal estado de las locomotoras, la falta de mantenimiento, y la escasez crítica de combustible que afecta a todo el país.
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¿Cómo afecta la crisis de combustible al transporte en Cuba?
La crisis de combustible en Cuba ha llevado a la reducción drástica de las frecuencias de trenes y ómnibus, limitando el transporte interprovincial a una salida cada ocho días por destino. Además, ha provocado la suspensión de algunas rutas y un aumento significativo en los tiempos de viaje.
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¿Qué medidas ha tomado el gobierno cubano ante la crisis de transporte?
El gobierno cubano ha declarado el modo de emergencia en el transporte, reduciendo las frecuencias de trenes y ómnibus. A partir del 18 de junio, los trenes hacia Santiago, Guantánamo, Holguín y Bayamo-Manzanillo operarán solo una ida y vuelta cada dos semanas, lo que limita aún más las opciones de transporte para los ciudadanos.
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¿Cuáles son las causas de la crisis energética en Cuba?
La crisis energética en Cuba es el resultado de la falta de nuevos envíos de petróleo desde países como Venezuela y México, y la insuficiencia del suministro ruso para cubrir la demanda nacional. Esta situación ha provocado apagones masivos y una paralización parcial del transporte y otros servicios básicos.
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