
Vídeos relacionados:
Meliá Hotels International anunció este miércoles el cese inmediato de sus operaciones en 15 hoteles en Cuba, en respuesta al ultimátum de la administración de Donald Trump para que las empresas extranjeras rompan sus vínculos con el conglomerado militar GAESA antes del próximo 5 de junio.
La decisión convierte a la cadena mallorquina en la última gran operadora turística extranjera que reduce drásticamente su presencia en la isla ante el endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra empresas controladas por las Fuerzas Armadas cubanas.
La compañía comunicó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que su filial portuguesa Ilha Bela concluye «de forma inmediata la prestación de los servicios de gestión y comercialización, así como la cesión de uso de sus marcas hoteleras» en 15 instalaciones vinculadas a GAESA.
Los hoteles afectados son:
- Gran Hotel Bristol Habana Vieja
- Innside Catedral Habana
- Meliá Buena Vista
- Meliá Cayo Santa María
- Meliá Jardines del Rey
- Meliá Las Dunas
- Meliá Península Varadero
- Paradisus Los Cayos
- Paradisus Princesa Mar
- Paradisus Río de Oro
- Paradisus Varadero
- Sol Caribe Beach
- Sol Cayo Santa María
- Sol Río de Luna y Mares
- Sol Varadero Beach
Según la empresa, el impacto económico será limitado debido a que gran parte de estas instalaciones se encontraban cerradas o funcionando parcialmente por la crisis energética y la caída de la demanda turística en Cuba.
La salida de Meliá responde al riesgo de exponerse a sanciones secundarias de Washington por mantener relaciones comerciales con entidades vinculadas a GAESA, el conglomerado militar que controla buena parte del sector turístico cubano.
La retirada llega tras meses de cierres de algunos hoteles por la crisis turística
La decisión de abandonar 15 hoteles vinculados a GAESA se produce apenas unos meses después de que Meliá reconociera públicamente las dificultades operativas que enfrentaba en Cuba.
En febrero de este año, la cadena española confirmó el cierre temporal de varios establecimientos dentro de una estrategia de "compactación" de su oferta hotelera, motivada por la escasez de combustible, los problemas de transporte para los trabajadores y la caída sostenida de la demanda turística.
En aquel momento, la compañía gestionaba 35 hoteles en la isla y aseguró que no contemplaba abandonar el mercado cubano.
La empresa presentó aquellos cierres como una medida operativa para adaptar la capacidad disponible a los niveles reales de ocupación, en un contexto marcado por los apagones, las dificultades de suministro y la reducción de vuelos internacionales hacia Cuba.
Meliá mantiene 20 hoteles activos en Cuba, según su web oficial
A pesar de este repliegue, la web oficial de Meliá Cuba continúa comercializando reservas en al menos 20 hoteles distribuidos por diferentes provincias del país.
Los precios mostrados en la plataforma este 3 de junio son los siguientes:
| Hotel | Precio desde |
| Sol Hicacos Varadero | 102 USD |
| Sol Palmeras | 107 USD |
| Meliá Internacional Varadero | 111 USD |
| Meliá Las Antillas | 111 USD |
| Meliá Las Américas | 136 USD |
| Meliá Varadero | 116 USD |
| Meliá Trinidad Península | 108 USD |
| Sevilla Habana Affiliated by Meliá | 68 USD |
| Tryp Habana Libre | 34 USD |
| Meliá Cohiba | 78 USD |
| Meliá Habana | 78 USD |
| Meliá Costa Rey | 109 USD |
| Tryp Cayo Coco | 84 USD |
| Sol Cayo Coco | 84 USD |
| Meliá Cayo Coco | 136 USD |
| Meliá San Carlos | 59 USD |
| Jagua Affiliated by Meliá | 150 USD |
| La Unión Managed by Meliá Hotels International | 59 USD |
| Villas Cienfuegos Affiliated by Meliá | 59 USD |
| Meliá Santiago de Cuba | 41 USD |
La permanencia de estos hoteles en la plataforma de reservas sugiere que la cadena aún mantiene operaciones o acuerdos comerciales en determinadas instalaciones que, al menos por el momento, no han sido alcanzadas por la decisión comunicada a la CNMV.
Un sector golpeado por la crisis energética y las sanciones
La salida parcial de Meliá se produce en medio de una profunda crisis del sector turístico cubano. A comienzos de año, la propia cadena reconoció que varios hoteles habían sido cerrados temporalmente debido a la falta de combustible y a las limitaciones operativas derivadas de la crisis energética nacional. Fuentes del sector indicaron entonces que los ajustes afectaban especialmente a Varadero y a los cayos del norte del país, dos de los principales polos turísticos de Cuba.
La situación se agravó posteriormente con la reducción de operaciones de otras cadenas hoteleras y aerolíneas internacionales. Ahora, las sanciones de Estados Unidos contra empresas vinculadas a GAESA añaden un nuevo factor de presión sobre un sector que ya venía registrando mínimos históricos de visitantes y bajos niveles de ocupación hotelera.
La salida de Meliá se suma a una cadena de abandonos de otras compañías en apenas una semana. Entre ellas destaca Iberostar, que dejó de operar 12 hoteles en Cuba desde el 1 de junio, aunque mantiene presencia con seis establecimientos no vinculados a GAESA.
La canadiense Blue Diamond Resorts confirmó su salida el 31 de mayo, afectando 62 hoteles y más de 12.900 habitaciones. La aerolínea Iberia suspendió sus vuelos entre Madrid y La Habana desde el 1 de junio hasta al menos el 24 de octubre.
GAESA controla una red de unos 180 hoteles gestionados en asociación con grupos extranjeros, fundamentalmente españoles y canadienses.
Meliá era la mayor operadora extranjera en la isla, con 33 hoteles bajo contratos de larga duración con Gaviota, la filial turística del conglomerado militar.
El turismo cubano ya venía en caída libre antes de este éxodo empresarial. En 2025 llegaron apenas 1,8 millones de turistas internacionales, el mínimo desde 2002 y menos de la mitad del pico de 4,7 millones registrado en 2018.
La combinación de apagones, escasez, deterioro de la infraestructura turística y la creciente presión de Washington sobre las empresas asociadas a GAESA amenaza con profundizar aún más la crisis de una de las principales fuentes de divisas del país.
Archivado en: