Una reciente resolución de la Junta de Apelaciones de Inmigración de Estados Unidos complica gravemente la situación de los menores que ingresaron al país a través de la aplicación CBP One acompañados de familiares que no eran sus padres o tutores legales. La abogada experta en inmigración Liudmila Marcelo explicó el alcance de esta decisión durante una transmisión en vivo junto a la periodista Tania Costa.
La resolución, conocida como BIA Matter of N-A-G-C-, 29 I&N Dec. 662 (2026), establece que ni la designación previa de un menor como «menor sin compañía» ni la aprobación de una visa especial de inmigrante juvenil (SIJ) le otorgan autoridad al juez de inmigración para redeterminar el estatus de custodia de un extranjero que no ha sido admitido formalmente a Estados Unidos.
Marcelo explicó que muchas familias llegaron con niños o adolescentes menores de 18 años acompañados de abuelos, tíos o primos, sin que esos adultos fueran sus tutores legales.
«Aunque venga con un abuelo, un tío, un primo, son menores sin compañía porque vienen sin compañía de su tutor legal», señaló la abogada.
A esos menores no se les entregó un I-94 ni un parole. «Al no entrar con los padres, no se les ha entregado un parole, no se les entregó el I-94, sino que se les dio una verification of release porque se consideran menores sin compañía», precisó Marcelo.
El proceso habitual para estos casos era iniciar una petición de custodia ante un tribunal estatal, lo que permitía aplicar a la visa SIJ y, eventualmente, cerrar el caso en la Corte de inmigración mientras se resolvía esa petición. Sin embargo, la nueva decisión bloquea ese camino.
«Ni la designación previa de un menor sin compañía como menor sin compañía ni la aprobación de una visa especial juvenil le da autoridad al juez de inmigración para redeterminar el estatus de la custodia de un extranjero que no ha sido admitido a los Estados Unidos», resumió Marcelo.
Las consecuencias prácticas son severas. «Esto quiere decir que puede estar el muchacho detenido y aún así, el juez no puede decir 'bueno, ya que este niño tiene esto presentado, que tiene esta visa aprobada, le voy a...' No, no le da la autoridad ni de terminarle el caso ni de cambiarle el estatus, ni siquiera de ponerlo en libertad si fuera un caso», advirtió la abogada.
La situación se agrava en un contexto en que la administración Trump revocó el parole de los CBP One y la medida afecta a aproximadamente 532,000 migrantes de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Haití. La Corte Suprema autorizó esas revocaciones el 30 de mayo de 2025, dejando a miles de personas en una situación migratoria vulnerable.
Los cubanos que entraron por CBP One recibieron notificaciones del DHS sobre la cancelación de sus paroles, con un plazo de 15 días para demostrar estatus migratorio vigente o perder su permiso de trabajo.
Marcelo también alertó sobre el adelantamiento masivo de fechas de Corte, con casos reprogramados hasta el año 2030. «Se está haciendo muy difícil últimamente en las Cortes cerrar este tipo de casos», afirmó, y recomendó a todos los afectados que "tienen que revisar su caso todos los días».
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