Una madre cubana publicó un video en Facebook grabado en total oscuridad durante un apagón nocturno en su hogar, en el que desmonta con ironía el argumento de que «la corriente no hace falta porque antes no había corriente y la gente igual vivía».
El clip muestra a Adriela Feito Hernández rodeada de penumbra absoluta mientras describe su realidad: «La corriente no hace falta. Así son todas mis noches. Por ahí pueden ver lo oscuro que está todo. Todas, todas mis noches, todas».
La mujer explica que escuchó ese argumento ese mismo día y decidió responderlo con tres preguntas retóricas: «¿Para qué encendemos con fosforera si antes se encendían con dos piedras? ¿Por qué guardas la comida en un refrigerador si antes se salaban? ¿Para qué gastarse tanto dinero en ropa si antes vivíamos casi que desnudos?»
Su conclusión fue directa: «Todavía hay personas que quieren tapar el sol con un dedo. Y eso no es así».
El argumento que Adriela refuta no es nuevo ni espontáneo. En enero, la periodista oficialista Arleen Rodríguez afirmó ante el expresidente ecuatoriano Rafael Correa que «José Martí no conoció la luz eléctrica» para relativizar los apagones, declaración errónea porque Martí sí escribió sobre la electricidad. El propio Correa le respondió: «Pero Arleen, estamos en el siglo XXI».
En septiembre pasado, la también periodista oficialista Bárbara Betancourt defendió en el pódcast «Chapeando bajito» que criticar al gobierno durante los apagones «no es justo», atribuyendo la crisis al embargo y a plantas obsoletas.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, justifica los actuales apagones por el «férreo bloqueo energético» de Estados Unidos y por no haber recibido barcos con combustible desde diciembre de 2025, eludiendo la responsabilidad del régimen en el colapso estructural del sistema.
La crisis que vive Adriela en su hogar tiene cifras que la respaldan. El 14 de mayo, la Unión Eléctrica proyectó solo 976 MW disponibles frente a una demanda de 3,150 MW, con un déficit de 2,174 MW que dejó al 70 % de la Isla sin electricidad de forma simultánea.
En La Habana, el propio ministro ha econocido apagones de más de 22 horas diarias.
El video de Adriela no es un caso aislado. En mayo, Aly Noriega, madre cubana con solo tres horas diarias de electricidad, también recibió críticas de usuarios que le dijeron que «antes se vivía sin electricidad», y su respuesta generó amplio apoyo en redes. Ambos casos reflejan una tendencia creciente: cubanas que responden públicamente a quienes minimizan una crisis que el régimen lleva años sin resolver.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo afecta la crisis energética en Cuba a la vida diaria de los cubanos?
La crisis energética en Cuba afecta gravemente la vida diaria de los cubanos, quienes enfrentan apagones prolongados que dificultan el acceso a agua potable, la conservación de alimentos y el funcionamiento de electrodomésticos básicos. La falta de electricidad también impacta el sistema de salud y la educación, generando un ambiente de desesperación y hartazgo entre la población.
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¿Qué argumentos utiliza el gobierno cubano para justificar los apagones?
El gobierno cubano ha intentado justificar los apagones atribuyéndolos al "bloqueo energético" de Estados Unidos y a la falta de combustible. Sin embargo, estas justificaciones son criticadas por no abordar el colapso estructural del sistema eléctrico, que se debe a décadas de mala gestión y falta de inversión en infraestructura energética.
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¿Cómo responde la población cubana a los argumentos que minimizan los apagones?
La población cubana responde a los argumentos que minimizan los apagones con críticas y sarcasmos, como se refleja en el video de Adriela Feito y otros testimonios virales en redes sociales. Los cubanos rechazan las comparaciones históricas que intentan normalizar la precariedad, y exigen soluciones reales ante un problema que afecta su calidad de vida cotidiana.
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¿Qué papel juega la diáspora cubana frente a la crisis energética en la isla?
La diáspora cubana juega un papel crucial al financiar soluciones energéticas privadas para sus familiares en Cuba, como la instalación de baterías y paneles solares. Esta ayuda se ha vuelto esencial ante la incapacidad del régimen para garantizar un suministro eléctrico estable, permitiendo a algunas familias contar con electricidad en medio de los apagones prolongados.
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