Los restos en estado de descomposición de un anciano conocido en su barrio como «Fal» fueron hallados dentro de la cisterna de su propia vivienda en el reparto Modelo, en la ciudad de Camagüey, este viernes 5 de junio.
El caso fue dado a conocer en redes sociales por la creadora de contenido Ariadna Borges, cuyo video sobre el hallazgo en Camagüey acumuló más de 420,000 reproducciones en pocas horas.
La víctima era un hombre mayor que vivía solo y era muy conocido en el barrio por operar un taller de mecánica y soldadura desde hacía muchos años.
Sus hijos, residentes en Estados Unidos, notaron su ausencia desde el lunes anterior y, al no poder comunicarse con él, decidieron dar parte a las autoridades cubanas para que verificaran su paradero.

Una familia desconocida ocupaba la vivienda
Cuando la policía se presentó en el domicilio junto a la presidenta del CDR, se encontró con una familia desconocida que habitaba la vivienda.
Los ocupantes afirmaron haberle comprado la casa al anciano, pero todas sus pertenencias seguían en el interior.
Un fuerte olor fétido alertó a los presentes, quienes procedieron a inspeccionar la propiedad.
«Al inspeccionar la propiedad, las autoridades hicieron el terrible descubrimiento: los restos de la víctima se encontraban escondidos dentro de la cisterna», reseñó en redes la activista Lidia Broek, quien también se hizo eco del siniestro suceso.
La publicaciones han desatado una ola de reacciones entre los cubanos.
«¿Cómo es posible convivir con un cadáver en descomposición dentro de una vivienda? Cuba se ha convertido en un inframundo», cuestionó un usuario.
Otro comentó: «Es difícil comprender cómo alguien puede cometer un acto así solo para apropiarse de una vivienda».
Un tercero lamentó: «Era una persona querida y trabajadora. Cuesta creer que haya terminado de esta manera».
Muchos señalaron el deterioro social que refleja el crimen: «Han normalizado la violencia. Duele ver en lo que se está convirtiendo el país».
Los cubanos que han seguido el caso en redes sociales coinciden en un mismo reclamo: «Los responsables deben recibir todo el peso de la ley».
Un patrón de violencia creciente contra ancianos
El caso de «Fal» no es un hecho aislado.
En abril de 2026, el anciano soldador Dagoberto fue apuñalado y degollado en su casa en la Isla de la Juventud durante un apagón, presuntamente por un robo de unos 80 dólares.
Ese mismo mes, cinco sospechosos fueron detenidos por el crimen de dos ancianos y una tía en Santa Clara, Villa Clara.
El Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (OCAC) documentó 2,833 delitos en Cuba en 2025, lo que supone un aumento del 115% respecto a 2024 y del 337% frente a 2023, con asesinatos que promediaron más de diez por mes en el primer semestre de ese año.
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