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Un sismo de magnitud 6.2 sacudió este lunes el occidente de Cuba a las 2:00 de la tarde, hora local, generando alarma generalizada entre los habitantes de La Habana y otras provincias occidentales del país.
Según datos del Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS), el epicentro se ubicó a 142 kilómetros al noroeste de Minas de Matahambre, en Pinar del Río, con una profundidad de 20 kilómetros, en aguas del extremo noroccidental del Golfo de México.
Una información preliminar difundida por el periodista Lázaro Manuel Alonso había situado la magnitud en 6.5 grados Richter y el epicentro a 100 kilómetros al noroeste de Mantua; el CENAIS ajustó posteriormente ambos parámetros.
El movimiento telúrico fue perceptible en decenas de barrios habaneros: Habana Vieja, Centro Habana, Vedado, Nuevo Vedado, Playa, Luyano, Guanabacoa, Lawton, Alamar, Santos Suárez, El Cotorro, Regla, Cerro y Boyeros, entre otros.
También se sintió en Pinar del Río, Artemisa, Mayabeque, Mariel, Bahía Honda, Consolación del Sur, Güines, Cabañas y la Isla de la Juventud, e incluso usuarios desde Cancún, México, y Miami, Florida, reportaron haberlo percibido.
Muchos habaneros fueron sorprendidos durante la siesta de la tarde y describieron una experiencia desconcertante: camas, sillones y mesas que se movían sin explicación aparente.
«Yo lo sentí, pensé que se caía el edificio», escribió en los comentarios a la publicación de Facebook de Cibercuba un usuario desde La Habana. «La cama se movía... Nuevo Vedado, 8vo piso», relató otro.
«Yo estaba acostada y lo sentí en mi cuello, como si me temblara un músculo. No tenía idea. Fueron segundos. Vivo en Playa», contó una residente. «Yo lo sentí y bajé corriendo descalza con mi hijo dormido», escribió otra habanera.
Los residentes de pisos altos reportaron una percepción más intensa, y varios usuarios advirtieron sobre la posibilidad de réplicas: «Tengan calma que ahora vienen las réplicas, manténganse fuera del inmueble».
El evento no dejó indiferente a quienes ya viven bajo la presión de la crisis estructural de La Habana, donde el deterioro del parque habitacional es crítico en Centro Habana y Habana Vieja.
«Ahora sí se terminan de caer los edificios en Centro Habana y Habana Vieja», escribió un usuario, mientras otro resumió el estado de ánimo colectivo: «Solo faltaba esto: sin corriente, sin agua, sin comida, sin vida y ahora viene un temblor».
Hasta el momento de la publicación, las autoridades no reportaron daños materiales ni víctimas, y se descartó riesgo de tsunami.
Este es el segundo sismo de gran magnitud en Cuba en 2026, tras el terremoto de magnitud 6.0 que sacudió el oriente de la isla el 17 de marzo y desencadenó una crisis sísmica con más de 800 réplicas y viviendas afectadas en esa región.
El occidente cubano registra históricamente menor actividad sísmica que el oriente, pero el antecedente más reciente comparable fue un sismo de 6.0 registrado en abril de 2020 con epicentro al suroeste de Sandino, Pinar del Río, que no causó daños.
En junio de 2021, un temblor de magnitud 5.1 en Artemisa obligó a evacuar el Hospital Comandante Pinares en San Cristóbal y provocó grietas y daños estructurales menores.
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